¿Dónde está Orlando Serapio? Continúa prófugo el acusado por el femicidio de Natalia Cruz

Vecinos y fuentes vinculadas al ferrocarril aportan hipótesis sobre la posible ruta de huida de Orlando Serapio y los lugares donde podría haberse ocultado.

A 6 días del femicidio de Natalia Cruz en Campo Quijano, la búsqueda del prófugo Orlando Serapio sigue sin resultados concretos y se multiplican las versiones entre vecinos, compañeros de trabajo y personas que lo conocían. La única certeza oficial hasta el momento es el hallazgo de su camioneta en la zona de Chorrillos, mientras se barajan distintas hipótesis sobre cómo podría haberse fugado y hacia dónde habría ido, incluso con la posibilidad de que haya conseguido cruzar la frontera.

En este contexto, habitantes de Campo Quijano y parajes cercanos señalan posibles rutas de escape, mencionan vínculos familiares de Orlando Serapio y marcan puntos donde, según dicen, casi no hubo controles. A la vez, medios provinciales remarcan supuestas falencias en la investigación, como la falta de peritajes sobre teléfonos de allegados al sospechoso, lo que alimenta las dudas sobre el alcance real del operativo.

Mientras tanto, el rastrillaje en la zona de montaña y alrededores de Chorrillos continúa bajo la conducción de la justicia, sin que hasta ahora se informe ningún rastro firme del prófugo ni elementos que permitan confirmar alguna de las hipótesis que circulan entre los vecinos.

La pista de la camioneta y las teorías sobre la fuga de Serapio

El punto de partida de todas las líneas investigativas es el vehículo que usaba Orlando Serapio, hallado en Chorrillos. De acuerdo con la información que manejan los investigadores, la camioneta fue abandonada en ese sector y desde allí se pierde cualquier indicio claro sobre el recorrido posterior del sospechoso.

Desde ese hallazgo se plantean dos escenarios principales: por un lado, que el hombre se haya internado en una zona inhóspita con la intención de quitarse la vida; por otro, que contara con logística previa y apoyo externo, lo que le habría dado margen para continuar el viaje, incluso fuera del país, hacia Chile o Bolivia, aprovechando pasos poco transitados.

Vecinos consultados por el medio local #LaLlaveDelPortal sostienen que el prófugo no dependía únicamente de la camioneta detectada. Según esos testimonios, Orlando Serapio disponía de varias motocicletas y habría dejado una preparada en las cercanías de Chorrillos. “Aparte de la camioneta, Serapio tenía varias motocicletas y seguramente donde dejó la camioneta tenía una moto para seguir escapando. Tenía todo planeado”, afirmaron, aludiendo a una presunta organización previa de la huida.

De acuerdo con esos relatos, la presencia de varias motos y la experiencia del sospechoso en la zona de montaña le habrían permitido continuar su recorrido sin ser advertido, usando caminos secundarios y lugares poco transitados que son conocidos principalmente por quienes viven o trabajan en el área.

Familiares, parajes y el rol de los campamentos ferroviarios

Además de la cuestión de los vehículos, vecinos de Campo Quijano mencionan que el prófugo Orlando Serapio tendría posibles refugios en distintos parajes, donde, según creen, podría haber encontrado ayuda o al menos un lugar para esconderse durante los primeros días de la fuga.

En los testimonios difundidos por #LaLlaveDelPortal se hizo foco en El Alisal y El Mollar, dos puntos que, de acuerdo con quienes declararon, no habrían tenido controles exhaustivos. “Llama la atención que en El Alisal la policía en ningún momento se llegó a preguntar siquiera. Y se sabía que Serapio tiene familiares ahí y en El Mollar. Además, tenía otra pareja en Río Piedras”, señalaron, relacionando la búsqueda con los vínculos personales del sospechoso.

Otro aspecto que remarcan quienes conocían su rutina es su trabajo ligado al ferrocarril. Según esos testimonios, la tarea ferroviaria de Serapio le habría otorgado un conocimiento detallado de campamentos y zonas aisladas entre montañas, a las que se accede por caminos internos o huellas que no se usan de manera masiva.

Campamentos como posibles destinos

En ese marco, algunas versiones mencionan puntualmente los campamentos ferroviarios de Diego de Almagro y La Bomba como lugares donde el prófugo Orlando Serapio podría haberse ocultado. “Pudo seguir en moto hasta los campamentos ferroviarios de Diego de Almagro, donde era su base de trabajo, o La Bomba, porque él sabía que ahí no hay nadie”, relataron personas que afirmaron conocer la dinámica de la zona.

Quienes aportaron estos datos describieron también cómo se organizan los trabajadores cuando deben pasar varios días en estos sitios aislados. “Si se fue vía arriba nadie lo vio, ni siquiera los gendarmes. Y en Diego de Almagro debió tener suficientes provisiones. Los empleados ferroviarios cuando van a trabajar en zonas como esa llevan provisiones para estar mucho tiempo. Creo que hasta una antena de internet se llevó la última vez”, contaron al medio local, dando a entender que esos campamentos suelen tener lo básico para permanecer alejados por períodos largos.

Por ahora, la justicia no confirmó públicamente que estas hipótesis se hayan convertido en líneas de trabajo formales, aunque el entorno ferroviario aparece de manera reiterada en los relatos de quienes tratan de reconstruir los movimientos del sospechoso luego de abandonar la camioneta.

Cuestionamientos al avance de la causa y al operativo de búsqueda

En paralelo a las versiones sobre la posible ruta de fuga, distintos medios de la provincia citaron fuentes que señalan presuntos vacíos en la investigación. Entre ellos, se menciona la falta de peritajes sobre teléfonos celulares de familiares de Orlando Serapio, lo que, según esas publicaciones, podría ser clave para saber si alguien lo asistió durante la huida.

Las críticas también se replican en testimonios de vecinos recogidos por #LaLlaveDelPortal, quienes consideran que los operativos desplegados no alcanzan para un caso de estas características. “No lo están buscando, sólo están esperando que alguien lo vea”, expresaron los habitantes consultados, reflejando el malestar y la preocupación que hay en Campo Quijano a casi una semana del crimen de Natalia Cruz.

Hasta el momento, la búsqueda del prófugo Orlando Serapio se mantiene activa bajo la órbita judicial, con el rastrillaje concentrado en áreas de montaña, parajes cercanos y sectores vinculados a su actividad ferroviaria.

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