Mónaco y Francia seguían este martes con un operativo conjunto para dar con el hombre señalado como presunto autor del atentado terrorista con paquete bomba ocurrido en Mónaco, en la entrada de un edificio residencial ubicado cerca de la frontera entre ambos territorios. La explosión fue el lunes por la noche y dejó tres heridos graves. Según informaron las autoridades, el sospechoso escapó a pie hacia suelo francés después de dejar el artefacto en el lugar. La investigación intenta establecer tanto el motivo del ataque como la responsabilidad de quien lo ejecutó.
La detonación se registró alrededor de las 21:00 hora local, es decir, las 19:00 GMT, en el vestíbulo de un inmueble próximo a la frontera con Francia. De acuerdo con el fiscal general de Mónaco, Stéphane Thibault, el explosivo estaba escondido dentro de una bolsa o de un paquete que una persona dejó en la entrada antes de retirarse.
Con el correr de las horas, la pesquisa sumó apoyo del lado francés. Un funcionario de la Policía Nacional de Francia confirmó que ese país participa de la investigación y que la búsqueda del sospechoso continuaba este martes, aunque sin brindar más detalles sobre el despliegue ni sobre la posible identidad del hombre que quedó bajo sospecha.
El paquete bomba activó una pesquisa a ambos lados de la frontera
El ministro de Estado de Mónaco, Christophe Mirmand, explicó que el seguimiento del recorrido del sospechoso pudo hacerse a través de cámaras de videovigilancia instaladas tanto en el principado como en Beausoleil, la localidad francesa pegada a Mónaco. Ese rastreo permitió reconstruir que el hombre salió a pie del lugar del ataque y cruzó hacia territorio francés.
Mientras la búsqueda seguía en marcha, las autoridades del principado reforzaron su dispositivo de seguridad interna. Mirmand señaló que todos los servicios del Estado estaban movilizados por este caso y remarcó ante la prensa que se trata de un episodio sin antecedentes en ese país. “Es la primera vez en la historia, que yo sepa, que se produce un acto de este tipo en el Principado”, declaró.
En un mensaje difundido en la red social X, el gobierno monegasco informó: “Esta noche, poco antes de las 21H00, se escuchó en el Principado una violenta explosión relacionada con un paquete bomba, no muy lejos de la Place des Moulins”. Desde ese momento, la causa quedó enfocada en aclarar por qué se produjo el atentado y quién lo organizó o ejecutó.
Además, Mirmand confirmó que el fiscal general ofrecerá una rueda de prensa para comunicar avances de la investigación y de las actuaciones judiciales. Hasta ahora, las autoridades sostienen que el expediente permanece abierto y que no hay una explicación oficial sobre el móvil del ataque.
El atentado terrorista dejó tres heridos graves y una identidad que no fue confirmada oficialmente
Las primeras precisiones oficiales señalaron que entre los heridos había dos adultos, una pareja de entre 50 y 60 años, y un adolescente de 13 años. Ninguna de las identidades fue difundida por el gobierno de Mónaco en esa comunicación inicial.
Los tres lesionados fueron trasladados a hospitales de Niza, ciudad francesa situada a unos 20 kilómetros de Mónaco, donde recibieron atención médica. Más tarde, una fuente cercana a la investigación confirmó a AFP una versión publicada por BFMTV según la cual uno de los heridos sería el empresario ucraniano Vadim Irmolaiev, aunque esa identificación no había sido ratificada oficialmente por las autoridades del principado.
Medios franceses y ucranianos también señalaron que entre las víctimas estaba Irmolaiev, a quien describieron como un magnate ucraniano de la construcción residente en Mónaco. Esos reportes indicaron además que figura desde diciembre de 2023 bajo sanciones del Consejo Nacional de Seguridad de Ucrania, por una decisión promulgada por el presidente Volodimir Zelensky.
Francia y Mónaco sostienen el operativo mientras se intenta establecer el motivo del ataque
De acuerdo con distintos medios que citan a los servicios de seguridad ucranianos, esas sanciones estarían vinculadas con la decisión del empresario de mantener actividades relacionadas con el comercio de alcohol en Crimea, territorio bajo ocupación rusa. De todos modos, esa información forma parte de reportes periodísticos y no de una confirmación oficial emitida por la investigación en Mónaco.
En paralelo, el príncipe Alberto II condenó lo ocurrido a través de un comunicado oficial. En ese texto calificó el hecho como “un crimen atroz” y sostuvo que representa “un golpe para toda la comunidad monegasca”. También expresó respaldo institucional a la pesquisa abierta tras la explosión.
El soberano agregó que “la seguridad” del microestado europeo “siempre ha sido una prioridad” y “lo seguirá siendo más que nunca, sean cuales sean las amenazas”. Por su parte, los equipos de seguridad de Mónaco y Francia continuaban este martes el operativo para ubicar al sospechoso que escapó después de dejar el artefacto explosivo.

