Bullrich y la frase tras la salida de Adorni que agitó al oficialismo: “Festejemos. Brindemos. Todas buenas”

La salida del funcionario se produjo después de una reunión en Casa Rosada y en medio de cuestionamientos políticos y patrimoniales.

Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena política con una frase publicada después de que se confirmara la salida de Adorni de la Jefatura de Gabinete. El mensaje apareció el sábado, poco después de la reunión que el funcionario mantuvo con Javier Milei en Casa Rosada, y fue leído como una señal de festejo por el final de su etapa. La reacción de la dirigente expuso otra vez la pelea que arrastraban desde hacía meses y se sumó a una renuncia que ya venía rodeada de presión política, dudas sobre su patrimonio y malestar dentro del oficialismo y sectores aliados.

La frase de Bullrich apareció apenas se conoció la renuncia de Adorni

La senadora nacional usó sus redes sociales para pronunciarse luego de que se oficializara la dimisión del ahora exjefe de Gabinete. En un posteo atravesado por el triunfo de la Selección Argentina ante Jordania, escribió: “Festejemos. Brindemos. Todas buenas. Ahora se vienen partidos importantes”.

Antes de ese mensaje, Bullrich ya había difundido otro texto con una crítica más directa al trasfondo del episodio. “La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio”, señaló. Esa definición fue interpretada como una referencia a los motivos que, a su entender, habían dejado sin sustento la continuidad de Adorni.

La relación entre ambos venía golpeada desde hace tiempo. No se trató de un desacuerdo aislado, sino de una secuencia de cruces dentro del espacio oficialista y entre sus aliados. Por eso, la reacción pública de Bullrich no cayó de sorpresa en los pasillos de la política nacional.

Adorni llegaba debilitado por una presión creciente

Entre los antecedentes de esa disputa, se mencionó un fuerte cruce en el Congreso, donde Bullrich llegó a tratarlo de “pelotudo” luego de una discusión vinculada con su agenda de interpelación. Ese episodio quedó como una muestra del nivel de tensión que había escalado entre los dos dirigentes.

Para la titular del PRO, la permanencia de Adorni era difícil de sostener por los escándalos ligados a su crecimiento patrimonial. En ese paquete aparecieron inversiones en bitcoins no declaradas y la remodelación de una casa en el country Indio Cua por 245 mil dólares pagados en efectivo.

Además, crecían las dudas por las explicaciones públicas del funcionario sobre su “caja de zapatos” con dólares y sobre herencias inesperadas. Según el texto original, esas versiones no lograban convencer ni dentro ni fuera del oficialismo, mientras avanzaba el desgaste alrededor de su figura.

Casa Rosada quedó atravesada por la interna y ya suenan reemplazos

Hasta último momento, Adorni mantuvo el respaldo de Karina Milei, que lo definió como una persona “íntegra y muy querida”, y también del Presidente. Javier Milei demoró la definición al sostener que había un intento del sistema político por correr al funcionario en medio de un ataque más amplio contra su gestión.

Sin embargo, la presión del PRO y la amenaza de una moción de censura en el Congreso terminaron empujando la salida. En su carta de despedida, Adorni atribuyó la decisión a una “carnicería mediática” y a “ataques incesantes” contra su familia.

Del otro lado, en el macrismo consideraron que la salida fue la “decisión correcta” del Presidente. Al mismo tiempo, empezó a circular la posibilidad de que Diego Santilli ocupe el cargo que quedó vacante.

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