Empleo femenino en Salta: el peso de la informalidad y los menores ingresos

La investigación registra diferencias en ingresos, empleo formal y acceso a puestos jerárquicos entre mujeres y varones.

Las mujeres en Salta perciben ingresos promedio cerca de 25% menores que los varones, según un estudio del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (IELDE). El trabajo también relevó que la brecha salarial se suma a mayores niveles de informalidad, menor participación laboral y una fuerte incidencia de las tareas de cuidado. La investigación analiza especialmente la situación de trabajadoras jóvenes del Gran Salta y las diferencias que existen con el interior provincial.

Los datos fueron reunidos en el libro Barreras hacia la autonomía económica de las mujeres en Salta, elaborado por las doctoras Carla Arévalo y Carolina Piselli. El informe examina distintos obstáculos que condicionan el acceso y la permanencia de las mujeres en el mercado de trabajo.

Además de los ingresos, el relevamiento aborda las posibilidades de ocupar puestos jerárquicos y la concentración femenina en actividades con salarios más bajos. También señala que las responsabilidades dentro de los hogares tienen consecuencias directas sobre el empleo.

La brecha salarial se combina con empleo informal

La diferencia de ingresos entre mujeres y varones es una de las principales conclusiones del estudio. En promedio, las trabajadoras reciben alrededor de 25% menos, una distancia que se da junto con otras desigualdades en la inserción laboral.

El empleo no registrado afecta con mayor fuerza a la población joven y, dentro de ese grupo, las mujeres presentan niveles de informalidad superiores a los de los varones. Esta condición limita el acceso a aportes jubilatorios, cobertura social y otros derechos vinculados al trabajo formal.

La distancia se profundiza entre los sectores de menores ingresos. Allí, la diferencia entre las tasas de informalidad de mujeres y varones puede llegar a 20 puntos porcentuales, de acuerdo con el trabajo elaborado por el IELDE.

Las tareas de cuidado reducen la actividad laboral femenina

El informe indica que, cuando en una vivienda hay personas que necesitan cuidados, la tasa de actividad y la tasa de empleo de las mujeres bajan cerca de 15 puntos porcentuales frente a quienes no tienen esa responsabilidad.

En cambio, esa caída no se observa con la misma magnitud entre los hombres. Las investigadoras vinculan esta diferencia con una distribución persistente de las tareas familiares, donde las mujeres continúan asumiendo una mayor carga de cuidado.

Las mujeres jóvenes del Gran Salta se concentran en pocas actividades

La investigación también revisó en qué rubros se insertan las trabajadoras de entre 16 y 24 años. En el Gran Salta, el comercio reúne al 52,7% de las mujeres ocupadas de esa edad, mientras que hotelería y restaurantes concentra al 16,9%.

Las actividades de los hogares representan el 10,6% de la ocupación femenina joven en esa área. Así, esos tres sectores reúnen una parte importante de los empleos a los que acceden las mujeres en esa franja etaria.

En el interior de Salta, la composición laboral es diferente por la mayor presencia de zonas rurales y actividades primarias. El estudio advierte que esta concentración en determinadas ramas puede afectar los ingresos de las trabajadoras y reducir sus posibilidades de acceder a cargos jerárquicos.

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