Bostezo y llanto: por qué aparecen lágrimas al bostezar

La respuesta involuntaria del cuerpo también se asocia con el cansancio, el estrés y la circulación sanguínea.

El bostezo y el llanto pueden aparecer al mismo tiempo porque, durante ese movimiento involuntario, se activan músculos de la cara y los párpados que presionan las glándulas lagrimales. Esta respuesta natural del organismo suele ocurrir cuando una persona está cansada o atraviesa una situación de estrés. Además de las lágrimas, bostezar se relaciona con la necesidad de regular el oxígeno que llega al cerebro y con cambios en la circulación sanguínea. También es frecuente que el bostezo se repita entre personas que están cerca.

Bostezar es una reacción innata del cuerpo. Puede surgir al final de una jornada larga, al despertar, mientras se escucha una explicación extensa o en momentos de tensión. Aunque muchas veces se interpreta como una señal de aburrimiento o falta de interés, una de las explicaciones difundidas indica que el organismo busca recuperar atención mediante una mayor oxigenación del cerebro.

Cuando una persona está cansada o estresada, el cerebro puede reducir sus niveles de oxígeno. Frente a esa situación, el bostezo actuaría como una forma de regular el suministro de oxígeno. Al abrir la boca e inhalar profundamente, se ponen en funcionamiento distintos grupos musculares del tórax, el cuello y el rostro.

El llanto durante el bostezo se produce por la presión sobre las glándulas lagrimales

Las lágrimas que aparecen al bostezar no necesariamente están vinculadas con una emoción, tristeza o dolor. La relación entre el bostezo y el llanto se explica por la actividad muscular que ocurre en la cara. Los músculos de los párpados se estimulan y, al contraerse, pueden ejercer presión sobre las glándulas lagrimales.

Como consecuencia de esa presión, las lágrimas salen de los ojos de manera breve. Es una situación parecida a la que puede ocurrir cuando alguien aprieta los ojos con fuerza o realiza un gesto facial marcado. En este caso, la secreción lagrimal aparece como parte del movimiento físico del bostezo y no como una expresión emocional.

El proceso también incluye cambios momentáneos en la zona de la cabeza. Según esta explicación, al bostezar se comprimen las venas yugulares y la sangre de la red capilar de la cabeza puede permanecer estancada durante un corto período. Durante ese lapso, aumentaría la oxigenación del cerebro.

El bostezo puede repetirse entre personas que se encuentran cerca

Una de las curiosidades más conocidas es que el bostezo parece contagiarse. Es común que, cuando una persona bosteza en un grupo, otra lo haga pocos segundos después. Este fenómeno puede verse en una oficina, en una clase, durante un viaje o mientras varias personas miran una misma pantalla.

Entre las explicaciones mencionadas se encuentran las ondas ultrasónicas que podría generar el bostezo. Otra posibilidad es que observar a alguien bostezar provoque una sensación de cansancio en quienes están alrededor. Por eso, incluso leer o escuchar hablar sobre bostezos puede hacer que algunas personas sientan ganas de abrir la boca e inhalar profundamente.

Además, se le atribuyen efectos sobre la circulación sanguínea. Al relajarse los músculos intercostales internos, aumentaría el flujo de sangre desde el tronco hacia el corazón. Los músculos intercostales se ubican entre las costillas y participan en los movimientos que realiza el cuerpo al respirar.

En situaciones sociales, el bostezo suele considerarse una falta de educación o una ofensa hacia quien está hablando. Sin embargo, esta reacción no siempre expresa desinterés. De acuerdo con la explicación sobre la oxigenación cerebral, una persona puede bostezar mientras intenta mantenerse atenta a una conversación, una clase o una explicación.

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