Un ataque aéreo masivo volvió a poner en el centro del mapa a Medio Oriente: una serie de bombardeos de Israel en Líbano dejó al menos 182 muertos y más de 800 heridos, según el Ministerio de Salud libanés. La operación, dirigida contra posiciones de Hezbollah en Beirut, el valle de la Becá y el sur del país, fue presentada por el Ejército de Defensa de Israel (IDF) como el mayor golpe contra la infraestructura del grupo chiita desde el inicio de la actual campaña militar, y se llevó adelante en apenas diez minutos, con alrededor de 100 objetivos atacados de manera simultánea.
Las autoridades sanitarias de Líbano informaron que se trata de la jornada con más víctimas fatales en un solo día desde que comenzaron los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah, mientras que el IDF aseguró que la ofensiva se basó en semanas de trabajo de inteligencia y coordinación entre distintas ramas de sus fuerzas armadas. Los ataques alcanzaron comandos, centros de mando y estructuras militares, varios de ellos ubicados en zonas densamente pobladas.
Desde el lado israelí, el comunicado oficial remarcó que el objetivo de los bombardeos fue deteriorar la capacidad operativa del grupo respaldado por Irán, al que acusan de usar a la población civil como “escudo humano”. A la vez, se insistió en que se habrían aplicado medidas para limitar el impacto en personas no combatientes, aunque las cifras de muertos y heridos difundidas por Líbano muestran un saldo humanitario grave.
La jornada más letal en Líbano desde el inicio de la guerra
El Ministerio de Salud de Líbano informó que la oleada de bombardeos de Israel provocó al menos 182 muertos y más de 800 heridos en distintas zonas del país. La propia cartera sanitaria describió el miércoles como el día más sangriento desde que comenzó la escalada bélica entre Israel y Hezbollah.
Los heridos se contabilizaron principalmente en Beirut, el valle de la Becá y el sur libanés, es decir, los mismos sectores donde se concentraron los ataques aéreos reportados por el ejército israelí. Los hospitales de esas regiones quedaron bajo fuerte presión ante la magnitud de la emergencia, según el balance oficial libanés difundido tras la ofensiva.
Ese recuento de víctimas fue el que, hasta el momento, se tomó como referencia a nivel internacional para dimensionar el alcance humano de la operación. Las autoridades sanitarias remarcaron que el número de muertos registrado en un solo día no tenía precedentes dentro del actual capítulo del conflicto entre Israel y el grupo chiita.
En paralelo, el Ejército de Defensa de Israel confirmó que la mayor parte de los objetivos golpeados se encontraba dentro o cerca de áreas con alta densidad de población. Sin embargo, desde la estructura castrense insistieron en que esas instalaciones serían parte del entramado militar y logístico de Hezbollah, lo que, según su postura, explica el volumen de la ofensiva.
Ofensiva coordinada en diez minutos contra objetivos de Hezbollah
En su comunicado, el IDF explicó que la operación fue planificada para desarrollarse en un lapso de aproximadamente diez minutos, con una serie de bombardeos sincronizados contra cerca de 100 objetivos vinculados a Hezbollah en todo el territorio libanes. La descripción oficial remarcó que se trató de una ofensiva aérea a gran escala, con especial foco en la capital, el valle de la Becá y el sur del país.
De acuerdo con la información difundida por las fuerzas armadas israelíes, los blancos incluían centros de mando, cuarteles generales, puestos de comando y nudos de comunicaciones que serían utilizados por Hezbollah para coordinar ataques contra objetivos tanto militares como civiles en Israel. También se apuntó a posiciones desde donde, según el IDF, se lanzan cohetes y misiles hacia territorio israelí.
El ejército señaló que la operación forma parte de la campaña bautizada “Rugido del León”, definida como el esfuerzo más amplio para dañar la infraestructura militar de la organización chiita en Líbano desde el comienzo de esta fase del conflicto. Desde la institución castrense remarcaron que el propósito declarado fue profundizar el deterioro de la capacidad operativa de Hezbollah.
Imágenes difundidas tras los bombardeos mostraron columnas de humo elevándose sobre varios puntos de Beirut. Voceros militares israelíes recalcaron que la ofensiva se apoyó en información de inteligencia reunida durante semanas por las divisiones de Operaciones, Inteligencia, la Fuerza Aérea y el Comando Norte, y que esa tarea previa habría permitido seleccionar los lugares atacados en la noche del miércoles.
Estructuras de élite y acusaciones cruzadas en medio de los bombardeos
Dentro del listado de blancos difundido por el IDF se mencionaron activos asociados a la llamada “Fuerza Radwan” y a la Unidad Aérea 127, dos estructuras que Israel identifica como unidades de elite de Hezbollah. Según el comunicado, estas células tendrían a su cargo operaciones clave, entre ellas la planificación y ejecución de ataques contra el ejército israelí y contra población civil del lado israelí de la frontera.
Además, el parte militar detalló que fueron atacadas posiciones de sistemas de fuego y capacidades marítimas, que supuestamente se utilizarían para lanzar misiles hacia posiciones israelíes. Para el IDF, neutralizar esas capacidades sería parte central de su estrategia para reducir el número de ataques que se dirigen contra el norte de Israel desde territorio libanés.
En otro tramo del mensaje, las fuerzas armadas israelíes apuntaron contra Hezbollah al señalar que la organización chiita habría decidido involucrarse directamente en el conflicto “bajo el amparo del régimen iraní”. Según la versión israelí, esa participación habría causado daños significativos tanto al Estado libanés como a la población del país.
El comunicado también incluyó un llamado dirigido tanto a las autoridades de Líbano como a los residentes, instándolos a rechazar la presencia y el despliegue de Hezbollah en zonas civiles. En ese mismo sentido, el IDF cuestionó los intentos del grupo de ampliar su capacidad armamentística y reiteró que Israel continuara actuando militarmente contra la organizacion para impedir ataques contra ciudadanos israelies, de acuerdo con la formulación oficial difundida por el ejército.

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