El movimiento hacia Bolivia volvió a hacerse sentir en el norte salteño y el cruce entre Aguas Blancas y Bermejo mostró este jueves 14 de mayo largas filas, demoras y momentos de tensión. La actividad en el paso fluvial se intensificó por la cotización del peso boliviano, que volvió a despertar el interés de argentinos que viajan para comprar distintos productos. Durante buena parte de la semana se repitieron los amontonamientos en la zona de embarque, con dificultades para subir a las chalanas que conectan ambos lados de la frontera.
Según la cotización informada ese jueves 14 de mayo, la venta del peso boliviano se ubicó en 0.0069 y la compra en 0.0067. Con esa relación, $1.000 argentinos rinden entre 6,7 y 6,9 bolivianos, de acuerdo con la operación. Ese escenario sostuvo un flujo constante de personas que buscaron pasar desde Aguas Blancas hacia Bermejo para aprovechar precios más bajos del otro lado.
Las filas en el cruce a Bolivia se repitieron desde temprano
Desde las primeras horas del día, cientos de personas se concentraron en el puerto de chalanas. La mayor parte buscaba cruzar hacia Bermejo, aunque también se registró movimiento en sentido contrario. En varios momentos hubo esperas prolongadas y dificultades para avanzar en la zona de embarque.
El cuadro se mantuvo a lo largo de la semana. Vecinos y comerciantes de la zona señalaron que en los últimos días el tránsito de personas creció con fuerza, empujado por la baja del peso boliviano y por el inicio de la temporada otoño-invierno, cuando aumenta la búsqueda de ropa de abrigo y calzado.
En ese contexto, el paso reunió a compradores particulares, comerciantes, bagayeros y turistas. Cuando coinciden esos grupos, además de quienes trasladan carga comercial o viajan por trabajo temporario, la operatoria se vuelve más lenta y las demoras se profundizan.
Qué buscan quienes pasan a Bermejo y por qué se recarga la frontera
Entre los artículos más demandados aparecen ropa, zapatillas, cubiertas, pequeños electrodomésticos y mercadería para reventa. También se suman alimentos y productos de limpieza, que varios salteños buscan del lado boliviano por considerar que tienen valores más convenientes que en Argentina.
La diferencia cambiaria funciona como uno de los principales motores de este movimiento. Por eso, cada vez que la cotización resulta favorable para quienes llevan pesos argentinos, el flujo en el cruce sube y la presión sobre el sistema de embarque se nota rápido en Aguas Blancas.
Las complicaciones se vuelven más visibles en horarios pico. Allí se acumulan pasajeros y bultos en los atracaderos, lo que genera esperas más largas para abordar las embarcaciones que unen los dos puntos de la frontera.
Reclamos en la zona de embarque por demoras y controles
En medio de este escenario, usuarios y trabajadores del paso fronterizo hicieron reclamos por la congestión en los puntos de embarque. Los planteos apuntaron a una mejor organización del movimiento de personas y mercadería en los sectores donde se forman los mayores cuellos de botella.
También pidieron más controles para reducir riesgos e incidentes durante la operatoria, sobre todo en los momentos de mayor concentración. Este jueves 14 de mayo, la frontera entre Aguas Blancas y Bermejo volvió a mostrar una fuerte circulación de argentinos que cruzaron para comprar.

