“Generamos trabajo”: habló la novia que se casó en la Quebrada de las Conchas

La boda en Cafayate conocida como "Cafayate Fantasy" quedó bajo la lupa judicial por el uso de un área protegida y la supuesta presentación de un permiso trucho.

Una boda de varios días en Cafayate, montada en pleno paisaje de la Quebrada de las Conchas y presentada como una experiencia exclusiva llamada “Cafayate Fantasy”, terminó en el centro de una causa penal y de un fuerte cruce por los permisos ambientales, el uso de un área protegida y el volumen de trabajo que generó en la zona. La novia, Nicole Pocovi, salió a hablar públicamente para despegarse de la tramitación de las autorizaciones y apuntó a la dueña del predio donde se hizo el casamiento.

La novia se desliga de los permisos de la boda en Cafayate

En medio del revuelo que se instaló en Cafayate y a nivel provincial, Nicole Pocovi decidió dar su versión sobre cómo se organizó la boda y quién se encargó de los papeles. La joven contó que la exposición pública la afectó en lo personal y afirmó: “Estoy intentando que pase todo esto. Realmente es agotador”. Según su relato, ella y su esposo, Federico Maran, no llevaron adelante los trámites para el uso del lugar.

Pocovi señaló que la responsabilidad administrativa de la boda en Cafayate recaía en la propietaria del predio donde se hizo la celebración. Dijo que “el permiso que otorga la Secretaría de Medio Ambiente es responsabilidad de la propietaria, quien aseguró haberlo tramitado y quien fue denunciada por presuntamente haber presentado documentación falsa”. De esta manera, la novia ubicó a la dueña del espacio en el centro de la discusión legal.

La pareja, según explicó Pocovi, actuó como cualquier cliente que contrata un servicio para su casamiento. “Somos clientes. De eso se encargan los propietarios”, sostuvo, al remarcar que su intervención se limitó a la contratación del evento denominado “Cafayate Fantasy”, sin involucrarse directamente en la obtención de habilitaciones para la actividad dentro del área protegida.

La boda se desarrolló a lo largo de cuatro días y tuvo como epicentro el paraje La Punilla, en la zona de la Quebrada de las Conchas. Allí se instalaron DJ, luces, pista de baile y diversas estructuras en plena naturaleza. Las imágenes del festejo circularon con fuerza en redes sociales y despertaron cuestionamientos de organismos provinciales y del municipio, que afirmaron que no había una autorización válida y que el permiso presentado sería apócrifo.

Impacto ambiental y trabajo local en la Quebrada de las Conchas

Frente a las críticas por el posible daño en un área protegida, Nicole Pocovi defendió cómo quedó el lugar luego de la boda. La joven sostuvo que la celebración se hizo “en una propiedad privada, con supervisión de guardaparques de la Secretaría de Medio Ambiente, quienes corroboraron que el predio quedó en las mismas condiciones”. Con esa explicación, rechazó que el evento haya generado una afectación en el entorno natural de la Quebrada de las Conchas.

Además, la novia remarcó el costado económico del casamiento y el movimiento de trabajo que, según su versión, provocó en Cafayate. Afirmó que la organización “generó trabajo para unas 100 personas de manera directa, además de movimiento en hoteles y restaurantes”. De esta manera, vinculó el evento con un importante despliegue de proveedores y prestadores turísticos de la zona.

Desde la organización del evento también destacaron la participación de múltiples servicios locales para sostener los cuatro días de festejos: logística, sonido, iluminación, catering y alojamiento, entre otros rubros. Así, mientras un sector pone el foco en la generación de empleo y consumo, otro sector mantiene la preocupación por el uso intensivo de un espacio que forma parte de un área natural protegida.

La causa penal por el permiso y la postura de las autoridades

En paralelo a las declaraciones de la novia, la fiscal Sandra Rojas abrió una investigación penal para determinar qué pasó con el permiso que se usó para habilitar la fiesta en la Quebrada de las Conchas, en Cafayate. La pesquisa apunta a establecer si hubo falsificación de documentos o maniobras irregulares para justificar el evento. Según las observaciones difundidas por las autoridades, el papel exhibido carecería de número de expediente y de sello oficial, y la firma habría sido “pegada” de forma digital.

El secretario de Turismo y Ambiente, Alejandro Aldazábal, negó haber firmado el permiso cuestionado, y este dato se convirtió en un punto clave del expediente. La fiscalía busca precisar el origen de la documentación, quién la confeccionó y bajo qué condiciones se presentó para respaldar el casamiento que se hizo dentro del área protegida.

Al mismo tiempo, desde el municipio advirtieron sobre las posibles consecuencias de este tipo de eventos masivos en la Quebrada de las Conchas. Entre los riesgos señalados mencionaron la alteración de la fauna, la aceleración de procesos de erosión en las formaciones rocosas y un impacto ambiental que podría resultar complejo de revertir. Esas advertencias quedaron incorporadas a los informes oficiales vinculados a la causa.

Fuente:Que Pasa Salta

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