Boca volvió a la Copa Libertadores después de dos años de ausencia y arrancó con el pie derecho: anoche le ganó a Universidad Católica en Santiago de Chile, en un partido del grupo D que comenzó a las 21.30 y que se vio por Telefé y DSports. El equipo de Claudio Ubeda, con varias decisiones de rotación, mostró solidez en su vuelta al principal torneo continental y confirmó que la copa es la gran prioridad del semestre. Además, la jornada tuvo otro debut argentino: Independiente Rivadavia de Mendoza jugó su primer partido de fase de grupos del certamen.
Boca volvió a la Copa Libertadores y ordenó su calendario con la mira en la copa
El xeneize volvió a decir presente en la Copa Libertadores y lo hizo con una victoria que vale más que tres puntos: fue su primer partido oficial en el torneo después de dos temporadas sin participar. El choque frente a Universidad Católica se disputó en el estadio ubicado en Santiago y cerró la jornada copera con el último turno televisado del día.
El equipo de Claudio Ubeda llegó a Chile luego de ganarle 1 a 0 a Talleres en Córdoba por el Torneo Apertura, un resultado que dejó conformes a los hinchas pero que no frenó la idea del cuerpo técnico de seguir rotando. Aun con esa buena actuación previa, el entrenador eligió modificar nombres pensando en la seguidilla de encuentros que afronta Boca entre campeonato local, copa y otros compromisos oficiales.
Desde la dirigencia y el cuerpo técnico ya se había bajado una línea clara: la Libertadores es el objetivo central, tanto por lo deportivo como por lo institucional. La última vez que Boca levantó ese trofeo fue en 2007, con Juan Román Riquelme como figura dentro de la cancha y hoy como presidente del club, una referencia que en el mundo xeneize está siempre presente cada vez que se habla de la copa.
En paralelo, el calendario del Torneo Apertura lo mantiene en competencia constante, pero la planificación está pensada para que la prioridad no se desvíe. De hecho, Ubeda anunció que también utilizará rotaciones frente a Independiente en la Bombonera, partido previo a otro cruce clave de Boca por la Copa Libertadores, esta vez como local ante Barcelona de Ecuador por la segunda fecha del grupo D.
El once de Ubeda, la joya Aranda y un banco condicionado por las lesiones
La formación que eligió Ubeda para el debut copero en Chile estuvo atravesada por la acumulación de partidos y por la necesidad de cuidar piernas. En el arco, el técnico se inclinó por Leandro Brey, dejando en el banco a Agustín Marchesín, en una señal de confianza al joven arquero para una parada brava en la altura de la exigencia internacional, aunque el partido se jugó a nivel del mar.
En el fondo, el entrenador reformó la línea defensiva y volvió a la zaga que considera base: Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco. Los tres últimos venían de disputar todos los minutos oficiales del año, por lo que su presencia conjunta le devolvió al equipo una estructura ya aceitada para este tipo de duelos. La intención fue darle continuidad a quienes mejor se conocen en ese sector.
El mediocampo combinó experiencia con piernas jóvenes. Leandro Paredes fue titular nuevamente y compartió la mitad de la cancha con Santiago Ascacíbar, Milton Delgado y el juvenil Tomás Aranda. De este último, en el club señalan que se ganó el lugar a fuerza de actuaciones sólidas en los partidos recientes, al punto de ser considerado una de las grandes apariciones del plantel profesional en este comienzo de temporada.
En ataque, Ubeda no tocó lo que le viene funcionando: se mantuvo la dupla compuesta por Miguel Merentiel y Ádam Bareiro, que ya se había afirmado en el torneo local. La idea del cuerpo técnico es sostener esa sociedad como referencia ofensiva, más allá de los cambios que puedan darse en otros sectores por la alta cantidad de encuentros en pocos días.
Zeballos viajó, pero sigue con tiempos controlados
El caso de Exequiel Zeballos fue seguido de cerca por los hinchas. El delantero dejó atrás un desgarro en el bíceps femoral izquierdo y formó parte del grupo que viajó a Santiago, lo que generó expectativa sobre su posible reaparición inmediata. Sin embargo, el cuerpo técnico decidió no arriesgarlo y lo dejó afuera del banco de suplentes, respetando los plazos de recuperación fijados por el área médica.
La previsión interna es que Zeballos retome la competencia oficial recién después de este primer compromiso copero. De hecho, se mencionó la chance concreta de que pueda sumar minutos en el partido del sábado frente a Independiente en la Bombonera, dependiendo de cómo responda en los últimos entrenamientos. Así, Boca busca sumar variantes de jerarquía sin precipitar retornos que puedan complicar su estado físico en una etapa cargada de partidos.
Universidad Católica, un rival en alza y con muchos protagonistas argentinos
El rival de Boca llegaba entonado. Universidad Católica venía de golear 6 a 1 a Palestino el jueves anterior en el torneo chileno, resultado que lo impulsó a la parte alta de la tabla. Al momento del cruce, el equipo dirigido por Daniel Garnero se ubicaba tercero en el certamen local con catorce puntos en ocho fechas, una campaña que le daba confianza para enfrentar a uno de los gigantes del continente.
Para los hinchas argentinos, el equipo cruzado tuvo varios nombres conocidos. Entre los titulares y alternativas aparecían Fernando Zuqui, Matías Palavecino, Justo Giani y el goleador Fernando Zampedri, todos futbolistas argentinos con distintos pasos por el fútbol local. Además, el plantel contaba con jugadores de trayectoria en la Argentina como Gary Medel, ex Boca, y Eugenio Mena, ex Racing, lo que sumaba un condimento extra de viejos cruces a la noche chilena.
La propia Universidad Católica también volvía a la Copa Libertadores tras su última participación en 2022, cuando había quedado afuera en la fase de grupos. Por eso, el partido contra Boca significó para los chilenos un examen doble: medir fuerzas ante un histórico del torneo y, al mismo tiempo, intentar dejar atrás la imagen de aquella campaña en la que no pudieron meterse en los mano a mano.
Otra presencia argentina en la Copa Libertadores y un nuevo formato de transmisión
Horas antes del juego de Boca, desde las 19, Independiente Rivadavia de Mendoza tuvo su estreno absoluto en la fase de grupos de la Copa Libertadores. El reciente campeón de la Copa Argentina, que además llega como el equipo con más puntos acumulados en lo que va del Torneo Apertura, hizo su debut en el grupo C frente a Bolívar de La Paz, en el estadio Malvinas Argentinas, con televisación de Fox Sports.
El certamen continental está organizado con una fase de grupos que se disputa en tres semanas de abril y otras tres de mayo. Una vez cumplidas esas seis jornadas, habrá un parate de siete semanas por la realización de la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México. Los dos primeros de cada grupo avanzan a octavos de final, instancia programada entre el 11 y el 18 de agosto, mientras que los terceros jugarán un playoff con los segundos de la Copa Sudamericana entre el 21 y el 30 de julio.
En cuanto a la forma de ver los partidos, el debut de Boca en la Copa Libertadores ante Universidad Católica también marcó el inicio de una propuesta renovada de cobertura. Pluto TV, señal de televisión por streaming gratuita de alcance global, lanzó una nueva apuesta para seguir el torneo, con la conducción de Jero Torres Santoro y Nico Gómez Zurita, de La Secta Deportiva. El encuentro disputado en Chile fue el puntapié inicial de este formato, que busca acercar los contenidos futboleros a una audiencia cada vez más acostumbrada a consumir transmisiones desde plataformas digitales.
El estreno copero xeneize dejó así varios datos para destacar: el regreso con triunfo al principal torneo continental, la consolidación de jóvenes como Aranda, la presencia de figuras conocidas en el rival chileno y la confirmación de que la Libertadores marcará la agenda competitiva del club en los próximos meses.

