Boca sufrió una derrota por 1-0 ante Universidad Católica en La Bombonera, quedó fuera de la Copa Libertadores y cerró el grupo D en el tercer puesto. El equipo argentino necesitaba ganar para meterse en los octavos de final, pero no logró romper la defensa chilena y terminó golpeado por un contragolpe. Con este resultado, Boca seguirá en competencia internacional, aunque ya no en la Copa Libertadores: deberá disputar los playoffs de la Sudamericana frente a O’Higgins, en una campaña que se desacomodó después de un arranque que había sido favorable.
La derrota de Boca cambió el objetivo en la Copa Libertadores
La noche arrancó con una obligación clara para el conjunto local: sumar de a tres para seguir entre los 16 mejores del torneo. Boca tomó la pelota desde el inicio, se plantó en campo rival y buscó manejar el ritmo, pero le faltó profundidad para lastimar.
Ese dominio territorial no se tradujo en chances nítidas. De hecho, el equipo dirigido por Úbeda completó la primera mitad sin remates al arco, un dato que explicó buena parte de la dificultad para sostener la ilusión en la Copa Libertadores.
Encima, a los 34 minutos, Universidad Católica encontró espacios con Boca mal parado y golpeó en una acción rápida. Clemente Montes definió el contragolpe y marcó el único tanto de la noche, un gol que alteró el clima en La Bombonera y dejó al local obligado a correr desde atrás.
Boca quedó fuera tras un segundo tiempo sin reacción suficiente
En el complemento, el equipo argentino intentó acelerar, pero siguió mostrando apuro e imprecisiones. Si bien tuvo más empuje que claridad, nunca consiguió sostener una seguidilla de llegadas como para cambiar la historia.
Los ingresos de Ángel Romero y Miguel Merentiel en los últimos 10 minutos buscaron darle otra energía al ataque. Aun así, el desarrollo no se modificó demasiado y Universidad Católica logró sostener la ventaja hasta el final.
Sobre los 85 minutos, Boca llegó al empate por intermedio de Romero, pero el VAR anuló la jugada por una posición adelantada milimétrica. Esa acción fue la última esperanza concreta del local en una noche que terminó en derrota y eliminación.
De la ilusión inicial al cruce con O’Higgins
El recorrido de Boca en el grupo había comenzado de otra manera. En sus dos primeras presentaciones había sumado triunfos, primero ante Católica como visitante y después frente a Barcelona en condición de local.
Después de ese arranque, no volvió a ganar y la clasificación empezó a complicarse. Finalmente, el tercer puesto le permitió asegurar un lugar en la otra competencia continental, por lo que ahora enfrentará a O’Higgins en los playoffs de la Sudamericana después del Mundial.
La caída además representó la quinta eliminación de Boca como local en la Copa Libertadores. El partido terminó con victoria de Universidad Católica por 1-0 en La Bombonera.

Boca juega ante Universidad Católica una final por la Copa Libertadores
