Indignación: Delincuentes carnearon al ternero “Berni”, la mascota de una escuela primaria

El ternero Berni, símbolo de un proyecto educativo en una escuela de Hernando, Córdoba, apareció carneado tras desaparecer de su corral y un hombre quedó detenido. El hecho se suma a otra causa por faena ilegal de ganado en Río Negro, donde cuatro sospechosos fueron arrestados por el robo de 60 vacas, y refuerza la preocupación por estos delitos rurales.

El ternero Berni, que era parte clave de un proyecto escolar en la localidad cordobesa de Hernando, fue hallado carneado horas después de que alumnos y docentes notaran su ausencia del corral de la escuela Bernardino Rivadavia. La búsqueda movilizó a la comunidad educativa, vecinos y policías, y terminó con un allanamiento en una vivienda donde se secuestraron alrededor de 50 kilos de carne y se detuvo a un hombre de 39 años. El caso de Berni se suma a otra causa reciente de faena ilegal en Río Negro, donde cuatro personas fueron arrestadas por el robo y carneo de 60 vacas de un productor local.

El episodio, que tuvo fuerte impacto entre los chicos de la escuela, puso el foco en el proyecto pedagógico en el que Berni era la figura central y también volvió a encender la alarma sobre el robo de ganado y la comercialización clandestina de carne en distintas provincias.

El proyecto escolar con Berni y la desaparición que encendió la alarma

En la escuela primaria Bernardino Rivadavia de Hernando, el ternero Berni era mucho más que una simple mascota: formaba parte de “Bio Escuela”, una propuesta educativa orientada a enseñar sobre ambiente y sustentabilidad a través del contacto diario con animales. Los chicos lo veían todos los días en el corral del predio y participaban de actividades vinculadas a su cuidado.

La secuencia que terminó con la muerte de Berni comenzó temprano, el viernes a la mañana, cuando docentes y alumnos advirtieron que el animal no estaba en su espacio habitual. La vicedirectora, Vanessa Espinosa, contó que primero revisaron el interior de la escuela y los alrededores del terreno, pensando que el ternero podía haberse escapado hacia algún sector cercano.

Al avanzar con las recorridas, el personal notó que el cerco del corral estaba cortado con una herramienta. “Lo buscamos por todos lados y encontramos el cerco roto con una pinza. Pensamos que lo habían robado, pero jamás imaginamos este nivel de crueldad”, declaró Espinosa a El Doce TV. Esa primera constatación hizo que la comunidad se organizara para rastrear al animal junto a la policía y vecinos de Hernando.

Con el paso de las horas comenzaron a aparecer indicios que adelantaban el final: restos del cuerpo del ternero fueron localizados en distintos puntos del pueblo, lo que confirmó que había sido faenado. Según el testimonio de la directiva, el cuerpo presentaba señales de violencia extrema y la carne ya se encontraba en mal estado.

Allanamiento, detención y detalles de la investigación

La investigación por la muerte de Berni derivó en un operativo policial en una vivienda de Hernando, ubicada sobre la calle Soldado Carrascul. De acuerdo con lo informado por la fuerza y citado por medios locales, el allanamiento se realizó el mismo viernes, cerca de las 13.50, luego de seguir distintas pistas recolectadas durante la mañana.

En el lugar, los efectivos secuestraron aproximadamente cincuenta kilos de carne, una maza de diez kilos, dos cuchillas, un machete y un teléfono celular. Todo quedó incorporado a la causa como posible evidencia vinculada al hecho. En ese domicilio fue detenido un hombre de 39 años, que quedó a disposición de la Justicia. La investigación quedó bajo la órbita de la Fiscalía de Río Tercero, que ahora deberá avanzar con las pericias y las declaraciones.

Vanessa Espinosa describió en duros términos lo que encontraron durante la búsqueda: “Había sangre por todos lados y la carne ya estaba en descomposición. Fueron tirando partes por el pueblo. No lo hicieron para comer. Fue por pura maldad. El animal sufrió muchísimo, lo mataron con una tenaza”, aseguró. La vicedirectora también señaló que, según su versión, el detenido —identificado por El Doce TV como un albañil oriundo de Santiago del Estero— no habría actuado en soledad.

Espinosa indicó que el hombre formaría parte de un grupo de personas que habría ingresado al establecimiento bajo los efectos de estupefacientes. “Somos un pueblo y acá se sabe todo. Fue un grupo de personas que entró drogado y lo mató”, afirmó. Esas declaraciones serán evaluadas en el marco de la causa, mientras continúan las actuaciones judiciales.

Impacto en los chicos de la escuela y reacciones en la localidad

El resultado del ataque a Berni golpeó de lleno a los alumnos de la Bernardino Rivadavia, que se habían encariñado con el ternero a partir de las actividades del proyecto Bio Escuela. Según relató Espinosa, la noticia se difundió rápidamente entre los chicos, incluso antes de que los docentes pudieran explicarles lo ocurrido con calma.

“Había gritos y llantos por todas partes. Al principio querían buscar una solución, ayudar, preguntar a los vecinos. No queríamos decirles lo que había pasado, pero después se enteraron por las redes y por comentarios de la gente. Se metieron con los chicos. Les rompieron el corazón”, describió la vicedirectora. La propuesta educativa basada en el vínculo cotidiano con animales quedó interrumpida a raíz de lo sucedido.

En Hernando, conocida como la Capital Nacional del Maní, el hecho generó tristeza y bronca entre vecinos, docentes y estudiantes, tanto por la violencia ejercida contra el animal como por el efecto que provocó en el ámbito escolar. El caso se mantuvo en conversación en la zona y sumó repudios en redes sociales.

Otro caso de faena ilegal: 60 vacas robadas y cuatro detenidos

Mientras el caso de Berni sacude a la comunidad educativa de Hernando, en otra provincia avanza una causa de características distintas pero con un eje en común: la faena ilegal de animales. En septiembre, en Río Negro, cuatro hombres oriundos de Santiago del Estero fueron detenidos acusados de robar y carnear 60 vacas de un productor local.

Según la investigación, el perjuicio económico para el dueño del campo rondaría los 40 millones de pesos. La carne habría sido vendida de forma informal mediante publicaciones en Facebook y mensajes de WhatsApp, lo que terminó de encender las sospechas de los vecinos y de las autoridades judiciales que siguen el expediente.

La causa se inició tras la denuncia de un hombre de 50 años, dueño de 110 hectáreas en el paraje El Cachi, a unos 15 kilómetros de Ojo de Agua. El productor no visitaba su establecimiento desde el inicio de la pandemia y decidió regresar después de recibir avisos de pobladores de la zona sobre movimientos extraños en el lugar.

Allanamientos, secuestros y avance judicial en el caso

Al presentarse en su campo, el productor —de apellido Alessandrini— constató que faltaba una parte importante de su hacienda, entre vacas, toritos y terneros, según declaró. Durante el período en que estuvo ausente, el predio había quedado bajo la responsabilidad de un trabajador de apellido Farías, que se desempeñó como encargado y habría renunciado meses antes de que se radicara la denuncia formal.

Alessandrini contó que Farías le había dado como explicación la supuesta muerte de algunos animales, pero las diligencias posteriores orientaron las sospechas hacia una maniobra de robo sistemático. Vecinos del área detectaron publicaciones de venta de carne en redes sociales, lo que motivó la presentación en la Comisaría Comunitaria N° 31 de Ojo de Agua.

A partir de esa denuncia intervino la fiscal Norma Matach, junto con la jueza Érika Casagrande. Ambas ordenaron una serie de allanamientos que fueron llevados adelante por la policía local y la Sección Robo y Hurto, con la supervisión del Departamento de Seguridad Ciudadana N° 15. En uno de esos procedimientos en El Cachi se detuvo a dos sospechosos identificados como O.B. (37) y D.M. (47), y se secuestraron una camioneta Ford F-100 y una escopeta calibre 16.

Más adelante, otras dos personas apuntadas en la pesquisa, identificadas como D.A. (38) y R.C. (59), se presentaron de manera voluntaria ante las autoridades y también quedaron detenidas. Los cuatro sospechosos permanecen imputados mientras la Justicia avanza con la recolección de pruebas y declaraciones en el marco de la causa.

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