Salta contará con un crédito de US$100 millones del Banco Mundial para ejecutar obras vinculadas con rutas, logística, servicios básicos y desarrollo productivo. El financiamiento fue aprobado dentro de un programa orientado a mejorar infraestructura estratégica en la provincia. Entre los trabajos previstos aparecen la recuperación de un tramo de la Ruta Nacional 51, intervenciones en el Nodo Logístico y Parque Industrial General Güemes, y obras de agua potable y saneamiento en localidades de la Puna. Además, el esquema suma herramientas de gestión para áreas relacionadas con la actividad minera.
Las obras en Salta alcanzan rutas, logística y servicios básicos
El préstamo corresponde al programa “Infraestructura Resiliente para el Desarrollo Económico Regional y la Creación de Empleo en Salta”. Según lo informado, reúne distintas intervenciones para ampliar la conectividad, reforzar sectores productivos y extender el acceso a servicios esenciales en varios puntos del territorio provincial.
Uno de los frentes centrales será la rehabilitación de 24 kilómetros de la Ruta Nacional 51, en el tramo que une Campo Quijano con Los Chorrillos. Allí se prevén mejoras en el drenaje y adecuaciones para fortalecer la transitabilidad de un corredor usado por actividades mineras y productivas.
Por otro lado, el financiamiento también abarcará al Nodo Logístico y Parque Industrial General Güemes. Ese sector está vinculado al transporte de cargas y a la conexión con el Ferrocarril Belgrano Cargas, dentro del desarrollo del Corredor Bioceánico.
El Banco Mundial también incluyó trabajos en la Puna y apoyo técnico
En la Puna salteña, el programa contempla obras de agua potable y saneamiento en Olacapato y San Antonio de los Cobres. De acuerdo con el esquema difundido, las intervenciones apuntan a mejorar tanto el abastecimiento de agua como el tratamiento de efluentes en esas localidades.
Junto con la infraestructura, el crédito suma medidas para reforzar la gestión pública asociada al sector minero. En ese punto se prevé incorporar herramientas tecnológicas, sistemas de información, capacitación técnica y mecanismos de seguimiento ambiental.
El crédito fue estructurado con un plazo de devolución de 32 años y siete años de gracia. La aprobación se suma a otras inversiones previstas para infraestructura estratégica en Salta, en un contexto marcado por el crecimiento de la minería, la logística y la producción regional.

