El ministro de Salud Pública de Salta, Federico Mangione, encabezó una auditoría en el hospital Joaquín Castellanos de General Güemes, donde se detectó que cuatro médicos habían fichado su ingreso pero no estaban en sus puestos. Además, se revisó el uso de recursos públicos, el recupero de costos a obras sociales y la situación edilicia del principal centro de salud de la ciudad.
El ministro de Salud Pública de Salta, Federico Mangione, realizó una visita de gestión al hospital Joaquín Castellanos de General Güemes, donde se llevó a cabo un control exhaustivo sobre la asistencia de los médicos, el uso de los recursos públicos y el recupero de costos frente a las obras sociales. Durante la recorrida, se constató que cuatro profesionales habían registrado su entrada en el sistema pero no permanecían trabajando en el establecimiento, hecho que fue considerado una irregularidad administrativa y que, según anticipó el funcionario, dará lugar a medidas formales.
La auditoría incluyó la verificación de las fichadas de ingreso, el repaso de los listados de personal presente en cada servicio y el chequeo de la organización interna del hospital. Además, Mangione supervisó el stock de medicamentos y otros insumos sanitarios, habló con pacientes y mantuvo reuniones con distintos sectores del equipo de salud, con el objetivo de obtener un panorama directo del funcionamiento diario del nosocomio.
En paralelo a los controles operativos, el ministro revisó el estado del edificio y tomó nota de los problemas generados por las últimas lluvias, en un contexto donde —según señaló— las decisiones sobre infraestructura y tratamientos de alto costo deben evaluarse en función de las restricciones presupuestarias actuales.
Auditoría a médicos y control de asistencia en el hospital
Uno de los puntos centrales de la visita de gestión fue la revisión de la presencia efectiva de los médicos en sus puestos. El equipo del Ministerio verificó las fichadas y detectó que cuatro médicos habían registrado su ingreso pero no estaban trabajando en el hospital, lo que fue informado como una falta administrativa vinculada al cumplimiento del horario laboral.
Según se explicó, la inspección se apoyó en los registros de asistencia y en recorridos por los distintos servicios, con el objetivo de comparar la información del sistema con la realidad en cada sector. A partir de ese cruce de datos se confirmó que esos cuatro profesionales no se encontraban en las áreas donde debían prestar servicio, pese a que figuraban como presentes.
Ante esta situación, Mangione adelantó que se adoptarán resoluciones internas. El ministro afirmó: “La ley tiene que ser pareja para todos. Vamos a tomar las medidas que corresponden porque el objetivo es garantizar la atención que la gente necesita”. Con esa frase, dejó planteado que el ministerio avanzará con los mecanismos previstos para este tipo de incumplimientos.
Además de la asistencia del personal, la visita también abarcó consultas directas a pacientes que se encontraban en los distintos sectores del hospital Joaquín Castellanos. El funcionario escuchó planteos sobre tiempos de espera, turnos y accesibilidad a las prestaciones, según se indicó desde la cartera sanitaria.
Uso de recursos públicos, medicamentos de alto costo y recupero a obras sociales
Otro eje fuerte de la recorrida fue el análisis del uso de los recursos públicos dentro del hospital de General Güemes. El ministro constató el stock de medicamentos, insumos básicos y la distribución del recurso humano, y vinculó estas verificaciones con la necesidad de recuperar costos a las obras sociales cuando se atiende a pacientes con cobertura.
En ese marco, Mangione describió el escenario presupuestario en el área de salud, especialmente cuando se debe elegir entre invertir en obras edilicias o destinar fondos a medicamentos complejos. Sobre este punto, sostuvo: “Ante la encrucijada de decidir entre obras o medicamentos de alto costo, la decisión es clara: voy a tratar de priorizar siempre la vida”. De esta manera, dejó en claro el criterio que, según explicó, guía la asignación de recursos dentro del sistema sanitario provincial.
El funcionario también se refirió de manera puntual al financiamiento de los tratamientos oncológicos. Indicó que el presupuesto anual destinado a oncología “ronda los 35 mil millones de pesos” y planteó que se apunta a sostener la provisión de drogas para pacientes con cáncer aun cuando no se reciben fondos desde el ámbito nacional, lo que configura un desafío adicional para mantener los esquemas de tratamiento.
Recupero de costos a obras sociales y reclamos financieros
Durante la visita al hospital Joaquín Castellanos, Mangione hizo hincapié en el sistema de recupero de costos ante las obras sociales por las prestaciones brindadas en el sector público. Según explicó, en muchos casos los hospitales terminan absorbiendo la atención de personas con cobertura que no pueden afrontar copagos en el sector privado, situación que repercute en las cuentas del establecimiento.
Frente a este cuadro, el ministro remarcó la importancia de que los fondos utilizados para pacientes con obra social regresen al sistema provincial de salud. Al respecto señaló: “Estamos avanzando con las acciones necesarias, incluyendo demandas y embargos si corresponde, para asegurar que los recursos de la salud pública sean reintegrados y reinvertidos en el hospital”. De esta forma, dejó planteado que se continuará con gestiones administrativas y judiciales para reclamar esos montos.
En cuanto a la infraestructura, durante el recorrido interno se registraron pedidos de mejoras y se anotaron los daños provocados por las lluvias recientes. De acuerdo con lo informado, estos requerimientos serán evaluados dentro del esquema general de prioridades del sistema de salud, en función de la disponibilidad presupuestaria actual.

