Condenan a dos adolescentes en México por asesinar a su amiga y grabar el crimen

El fallo por el crimen de Leyla Monserrat, registrado en video por dos amigas en México, generó cuestionamientos al sistema penal juvenil.

El asesinato de Leyla Monserrat, una adolescente de 15 años, volvió a encender la bronca social en México luego de conocerse las condenas contra dos amigas suyas, también menores, acusadas de haberla matado y de haber grabado todo en un video. El hecho ocurrió en el municipio General Plutarco Elías Calles y quedó bajo la órbita del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, lo que marcó los límites de las penas posibles. La difusión pública del caso y de parte del material fílmico impulsó reclamos en redes y en la calle.

Las sentencias, que alcanzan a Britany Michel, de 15 años, y a otra menor de 13 identificada como Monserrat, generaron fuerte rechazo en distintos sectores que consideran que las sanciones no se corresponden con la gravedad del asesinato. Además, la familia de la víctima cuestionó el monto fijado como reparación económica, muy por debajo de los gastos afrontados tras el crimen. El tema se instaló entre las tendencias digitales de la jornada y volvió a poner la lupa sobre cómo responde el sistema cuando los acusados son menores de edad en México.

Según la reconstrucción judicial y el testimonio de allegados a la joven, las presuntas amigas habrían citado a Leyla con engaños, la llevaron hasta una vivienda en el ejido El Desierto y allí la atacaron. Durante la agresión, una de las adolescentes utilizó su celular para filmar cada momento, material que terminó siendo clave en la causa y que, al filtrarse, acentuó la indignación pública frente a lo ocurrido.

Condenas leves por el asesinato y bronca de la familia

El tribunal del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes definió que Britany Michel deberá cumplir 2 años y 10 meses de internación en un centro especializado, mientras que la menor de 13 años recibió como pena 11 meses de libertad asistida. Las sanciones quedaron muy por debajo del máximo de 5 años que permite la normativa para menores involucrados en delitos graves, incluso cuando se trata de feminicidios.

Junto con esas medidas, la Justicia fijó una reparación económica de 5.677 pesos mexicanos a favor de los familiares de Leyla. De acuerdo con lo que detalló la familia, los costos del velorio y del sepelio superaron los 30.000 pesos, por lo que consideraron que el monto impuesto no guarda relación con los daños sufridos ni con los gastos que debieron afrontar después del crimen.

La madre de la adolescente, Carmen Angélica Becerra, expresó públicamente su rechazo al fallo y adelantó que sus abogados ya trabajan en la apelación. “Ni con la cárcel me pagan el daño que le hicieron. No me pude despedir de ella, el cajón me lo dieron sellado”, afirmó al salir de la audiencia en la que se comunicó la sentencia a las dos acusadas.

Desde el entorno de la familia también remarcaron que, más allá de la instancia judicial, la difusión del caso y del video en el que se ve el asesinato impactó de lleno en la comunidad local, donde se organizaron pedidos de justicia y se cuestionó el funcionamiento del régimen penal juvenil. Estos reclamos se multiplicaron luego en redes sociales, con especial foco en las penas aplicadas cuando los involucrados son adolescentes.

Cómo fue el crimen y el rol del video grabado por las amigas

Según la información difundida por el medio Infobae, el asesinato ocurrió el 25 de septiembre de 2025 en Sonoyta, dentro del municipio General Plutarco Elías Calles. Ese día, las dos adolescentes habrían citado a Leyla en un punto acordado y, desde allí, la llevaron hasta una vivienda ubicada en el ejido El Desierto. La investigación sostiene que las supuestas amigas usaron engaños para que la joven aceptara ir a ese lugar.

Familiares de Leyla contaron que, en los días previos al ataque, se había registrado una fuerte discusión entre la víctima y las otras chicas. La madre señaló además que su hija venía sufriendo burlas y hostigamientos relacionados con su color de piel, así como mensajes de bullying enviados por las mismas agresoras antes del hecho. Estos antecedentes también fueron incorporados al expediente como parte del contexto de violencia previa.

Durante la noche del crimen, la adolescente fue atada a una silla, vendada y luego estrangulada. Mientras ocurría el ataque, una de las acusadas registró toda la secuencia con la cámara de su teléfono. Ese video pasó a formar parte central de la causa y se sumó a otros elementos de prueba reunidos por los investigadores, como informes periciales y testimonios de vecinos de la zona.

La circulación del video y su impacto en México

Según relató la familia, la grabación del asesinato comenzó a circular hasta que llegó, de manera anónima, al celular de la madre de Leyla. “Las pruebas que se mostraron es un video contundente en el que ellas le están arrebatando la vida a mi hija”, señaló Carmen Angélica Becerra al describir el peso que tuvo ese material a la hora de reconstruir lo ocurrido dentro de la vivienda.

La madre también aseguró que en las imágenes se observa lo que pasó con el cuerpo de la joven después del hecho. “Hasta grabaron todo, descompusieron el cuerpo de mi hija, le echaron cal y la enterraron”, sostuvo. Tras el crimen, las dos adolescentes acusadas enterraron el cadáver en el patio de la casa donde se produjo la agresión, con la intención de hacerlo desaparecer. El cuerpo fue hallado una semana más tarde, y el estado en que se encontraba obligó a que el ataúd fuera sellado.

La autopsia estableció que la causa de muerte fue asfixia mecánica. Ese dato, junto con la grabación y los demás elementos aportados por la investigación, quedó incorporado al expediente judicial. Al difundirse los detalles del caso y la decisión del tribunal, en distintas ciudades de México se registraron manifestaciones y campañas en redes bajo consignas que reclamaban justicia por Leyla y cambios en el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes.

Fuente:Que Pasa Salta

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