Un asesinato ocurrido de madrugada en barrio Santa Cecilia, en la zona sudeste de la ciudad de Salta, mantiene en alerta a la Justicia y a los vecinos. La víctima, identificada como Ricardo Cruz, fue encontrada sin vida sobre la calle Martín Fierro, con puñaladas en el pecho y sin su celular ni su billetera, mientras volvía caminando a su casa. El crimen se dio entre las dos y las tres y media de la mañana, justo cuando un transformador explotó y dejó a gran parte del barrio a oscuras, lo que hoy complica la tarea de los investigadores.
El lugar donde se produjo el asesinato está muy cerca de la avenida Felipe Varela, a metros del CIC de Santa Cecilia y a corta distancia de la comisaría 10. En ese tramo, los peritos detectaron numerosas manchas de sangre y rastros que son analizados para determinar en qué punto fue atacado Cruz y hasta dónde alcanzó a caminar herido antes de desplomarse en la vía pública.
La causa quedó a cargo de la fiscal penal Luján Sodero Calvet, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, quien ordenó un amplio despliegue de la UGAP, de Policía Científica y del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) para relevar testigos, hacer pericias en la escena y avanzar en la reconstrucción del hecho, que por ahora se investiga como un posible robo seguido de homicidio.
Investigación por el asesinato en plena oscuridad
Según las primeras actuaciones, el cuerpo de Ricardo Cruz fue hallado a unos 50 a 100 metros de la comisaría 10, de acuerdo con lo que señalaron sus familiares en el lugar. La zona estaba totalmente a oscuras por el apagón generado por la explosión de un transformador, lo que se volvió un dato central dentro de la investigación por este asesinato, ya que habría dificultado tanto la reacción de vecinos como la eventual captación de imágenes de cámaras cercanas.
La fiscal Sodero Calvet se hizo presente en la escena apenas se tomó conocimiento del crimen y dispuso que la UGAP quedara a cargo del trabajo de campo. Además, ordenó que el cuerpo fuera trasladado al Servicio de Tanatología Forense del CIF para la autopsia correspondiente, trámite clave para precisar el tipo de heridas, la cantidad de puñaladas y el momento aproximado de la muerte.
Desde la fuerza de seguridad se informó que, por las evidencias relevadas, todo indicaría que tanto la víctima como quienes lo atacaron iban a pie. No se observaron rastros inmediatos de vehículos, al menos en la primera inspección. El apagón, sumado a la falta de cámaras en el punto exacto del ataque, es evaluado como un factor que complica el esclarecimiento del asesinato en estas primeras horas.
El comisario Flavio Peloc explicó que el expediente se encuentra en etapa inicial y que trabajan en el sector distintos equipos especializados. “Se está trabajando con Policía Científica y el CIF. Recién se están realizando las pericias para determinar las causales del hecho y cómo ocurrió. Hay muchos rastros de sangre en la zona que se están documentando”, detalló sobre el procedimiento que se llevó adelante durante la madrugada y continuó en la mañana.
Los peritos de Policía Científica y del CIF recorrieron varias cuadras a la redonda y verificaron que las manchas de sangre se extienden, al menos, por dos cuadras. Esa distribución les hace suponer que Cruz fue herido cuando todavía se encontraba en movimiento o que, ya lesionado, intentó avanzar algunos metros antes de caer sin vida sobre la calle Martín Fierro.
Hipótesis de robo, falta de elementos y pedido de testigos por el asesinato
Uno de los datos que llamó la atención de los investigadores es que, al momento de levantar el cuerpo, en el lugar no aparecieron ni el teléfono celular ni la billetera de la víctima. Esa ausencia, sumada a las características del ataque con arma blanca, llevó a manejar como principal hipótesis un robo que terminó en asesinato, aunque desde la fuerza remarcaron que la causa sigue abierta a otras posibilidades hasta que se complete la recolección de pruebas.
Además, se constató que si bien en el barrio hay cámaras de seguridad distribuidas en distintos puntos, en el sector específico donde habría ocurrido el ataque no se contaría con imágenes claras del momento del crimen. La falta de luz por el apagón también pudo haber afectado la nitidez de posibles registros cercanos, por lo que se está revisando un radio más amplio para detectar movimientos previos o posteriores al hecho.
Las autoridades judiciales dispusieron que se tomen declaraciones a personas que se encontraban en la calle o en viviendas próximas durante la franja horaria del asesinato. Paralelamente, se ordenó la revisión de cámaras públicas y privadas de los alrededores de la avenida Felipe Varela y de los pasajes cercanos, en busca de pistas que permitan identificar a quienes participaron del ataque contra Cruz.
Quién era Ricardo Cruz y cómo quedó su familia tras el asesinato
De acuerdo con los datos aportados por allegados, Ricardo Cruz tenía alrededor de 37 años, trabajaba como chofer de Uber y también formaba parte de un emprendimiento familiar que llevaba adelante junto a su madre. Era padre de una bebé de casi un año, y sus familiares contaron que su rutina giraba principalmente en torno al trabajo y al cuidado de su hija.
“Era un chico que no se drogaba, trabajaba y vivía para su hija. Esto nos pega directamente en el corazón. Estos delincuentes dejaron a una nena chiquita sin su padre”, expresaron familiares que se acercaron a la escena, quienes se mostraron conmocionados por el asesinato y por las circunstancias en las que se produjo, en plena madrugada y a pocos metros de la comisaría del barrio.
Entre las personas que llegaron hasta el lugar estuvo su prima, Verónica Cañizares, quien reclamó colaboración de eventuales testigos para esclarecer el asesinato. “Acabamos de perder a Ricardo. Él vivía frente a la escuela y venía caminando desde la Felipe Varela hacia su casa. No tenía el celular ni la billetera. Pedimos que si alguien vio algo, que nos lo diga”, señaló al referirse al trayecto que hacía Cruz cuando fue interceptado.
Cañizares también pintó un breve panorama de la cuadra donde lo hallaron y mencionó la presencia de rastros de sangre en varios puntos. “Hay manchas de sangre por dos pasajes y mi primo cayó muerto a unos 50 metros de la comisaría. No tenemos información de nada. La zona es un caos, la venta de droga es moneda corriente”, afirmó respecto del contexto de barrio Santa Cecilia, donde se produjo este asesinato.
Vecinos consultados lo recordaron como un hombre conocido desde su adolescencia en la zona, vinculado a un pequeño negocio familiar y a una mesa de pool ubicada en el barrio, por lo que su presencia en el sector donde ocurrió el crimen era habitual. Varios se acercaron durante la madrugada y las primeras horas de la mañana al perímetro delimitado por la Policía para seguir el trabajo de los peritos.
Mientras continúa la investigación, la UGAP y los equipos técnicos se enfocan en reconstruir con precisión el recorrido que hizo Cruz desde que tomó la avenida Felipe Varela hasta el punto exacto donde fue encontrado. Para eso analizan la ubicación de cada mancha de sangre, los indicios levantados en la calle y los testimonios recogidos en las inmediaciones del lugar del asesinato.
Hasta el momento no se informó sobre personas detenidas ni sobre sospechosos identificados por este asesinato. La causa sigue bajo análisis de la Justicia, que espera los resultados formales de la autopsia y de las pericias de laboratorio para avanzar en la determinación de las circunstancias en las que murió Ricardo Cruz en la madrugada, en medio del apagón que dejó a oscuras a barrio Santa Cecilia.

