Un chico de 15 años murió tras un asesinato a puñaladas en la vía pública, a la salida de una fiesta de egresados en el barrio Tupac Amaru–Bicentenario de Alto Comedero, en Jujuy. Por el ataque, ocurrido de madrugada cuando la víctima caminaba con un amigo de 13 años, fueron demorados varios menores señalados como presuntos agresores. La Justicia intenta determinar quiénes dieron las puñaladas y qué responsabilidad tuvieron los adultos que organizaron y supervisaban el encuentro.
Un grave asesinato de un adolescente de 15 años sacudió al barrio Tupac Amaru–Bicentenario de Alto Comedero, en la provincia de Jujuy. El chico fue atacado con un arma blanca en plena calle después de retirarse de una fiesta de egresados, y murió a los pocos minutos pese a las maniobras de reanimación del Same. Por el caso hay varios menores de entre 13 y 16 años demorados, mientras la Justicia investiga tanto la autoría de las puñaladas como el papel que habrían tenido los adultos a cargo de los jóvenes que participaron del encuentro.
El hecho ocurrió en la madrugada, cerca de la 1.30, cuando la víctima caminaba junto a un amigo de 13 años por la zona de la calle Pozo Cavado, próxima a la avenida Intersindical. De acuerdo con los datos que manejan los investigadores, ambos se habían ido de la fiesta y se dirigían a comprar bebidas alcohólicas cuando fueron interceptados por un grupo de jóvenes.
Testigos del lugar relataron que se trataba de una patota integrada también por menores de edad y apuntaron que el ataque habría estado vinculado a disputas entre grupos de distintos barrios de Alto Comedero. Los testimonios coinciden en que la agresión se dio en la vía pública, fuera de la vivienda donde se hacía la reunión de egresados.
Asesinato a la salida de la fiesta: cómo ocurrió el ataque en Alto Comedero
Según reconstruyeron medios locales y fuentes del barrio, el enfrentamiento comenzó cuando el adolescente de 15 años y su amigo de 13 se cruzaron con otro grupo de chicos en Pozo Cavado. En ese contexto, y siempre de acuerdo a las primeras versiones, se desató una pelea rápida y directa que terminó con el asesinato del joven.
Uno de los vecinos que vio parte del episodio describió el trasfondo del conflicto y señaló que se trató de algo ligado a diferencias entre sectores de la zona. “Fue algo territorial, por los barrios”, explicó ante los medios, marcando que no se trataría de un robo ni de un hecho al azar.
Otro testigo contó cómo se vivieron los momentos posteriores a la puñalada: indicó que había “muchísimos chicos” en la calle y que, al ver la sangre, el grupo comenzó a dispersarse a toda velocidad por las arterias cercanas. Las declaraciones remarcan que el enfrentamiento se dio afuera de la casa donde transcurría la fiesta, en un clima de confusión y gritos.
La víctima residía en la zona conocida como las 47 Hectáreas de Alto Comedero y había llegado al barrio Tupac Amaru–Bicentenario únicamente para participar de la celebración con sus compañeros. Tras recibir varias heridas de arma blanca, alcanzó a caminar unos 20 metros desde el lugar del ataque hasta desplomarse sobre el asfalto.
Intento de reanimación y muerte en la calle
Alertados por vecinos, los servicios de emergencia arribaron al lugar donde yacía el adolescente. Personal del Same comprobó que el chico todavía tenía signos vitales y comenzó maniobras de reanimación cardiopulmonar durante varios minutos en plena calle, pero no lograron revertir el cuadro y se constató el fallecimiento allí mismo.
Un vecino que declaró en la causa remarcó que el adolescente no era del barrio: “Falleció un chiquito con mucha vida por delante. Soy vecino, pero no lo conocía, él no era de acá”, señaló, destacando que el joven asesinado había llegado desde otro sector de Alto Comedero solo por la fiesta. Además, otro adolescente resultó herido con un arma blanca durante el mismo episodio, aunque se informó que se encuentra fuera de peligro.
Menores demorados y pesquisa judicial por el rol de los adultos
Tras conocerse el asesinato, la Dirección de Investigaciones de la Unidad Regional 7 y el Ministerio Público de la Acusación activaron un amplio operativo de rastrillaje en distintos puntos de Alto Comedero. La búsqueda se basó en testimonios de personas que estuvieron presentes y en un video que comenzó a circular por redes sociales, donde se habrían captado partes del ataque.
Con esos datos, la Policía llegó hasta una vivienda señalada como posible refugio de algunos de los agresores. En ese domicilio ubicaron a dos adolescentes apuntados como presuntos autores materiales de la agresión, quienes, según la pesquisa preliminar, habrían usado armas blancas durante la pelea.
En el mismo operativo, y en otros procedimientos en el barrio Tupac Amaru, se demoró a varios jóvenes. Entre ellos, una chica de 16 años y un muchacho de 15, además de otros menores que estaban en el lugar al momento de los allanamientos. Todos fueron trasladados a dependencias de la Brigada de Investigaciones de Alto Comedero.
En total, los adolescentes demorados tienen entre 13 y 16 años. De acuerdo con los protocolos que rigen para intervenciones con menores de edad, fueron acompañados por sus padres o tutores legales. La fiscalía decidió remitir el expediente al Juzgado de Menores, que continuará con la investigación y definirá las eventuales imputaciones formales.
Controles en la fiesta y responsabilidad de los mayores
Paralelamente a la identificación de los presuntos autores, la Justicia abrió una línea específica de investigación sobre el contexto en el que se desarrolló la fiesta de egresados. Las actuaciones apuntan a determinar si los adolescentes presentes contaban con la autorización de sus progenitores o responsables y qué nivel de supervisión ejercían los adultos dentro de la vivienda.
Los investigadores buscan precisar qué medidas de control se aplicaron durante el evento y si hubo posibles negligencias por parte de quienes estaban a cargo de los jóvenes, tanto en relación con la víctima como con los presuntos agresores y los organizadores de la reunión. Para esa reconstrucción, los testimonios de los vecinos resultan claves, ya que describen cómo se dio la pelea y la dispersión de los chicos en el exterior de la casa.
Otro testigo sostuvo ante las autoridades que el ataque se produjo una vez que los adolescentes ya estaban fuera del inmueble, en un marco de desorden y tensión. Los relatos coinciden en que, cuando alguien advirtió la presencia de sangre, muchos de los presentes salieron corriendo hacia diferentes direcciones por las calles aledañas.
Mientras tanto, el Ministerio Público de la Acusación continúa recibiendo declaraciones y analizando el material fílmico que circuló en redes sociales para terminar de identificar a todos los involucrados y fijar con precisión la secuencia de hechos que derivó en la muerte del adolescente.
En paralelo a este caso de Jujuy, se conoció otra agresión grave a la salida de una fiesta de egresados en la ciudad de Rosario, donde un joven de 17 años terminó internado con una lesión en la cabeza tras recibir un fuerte golpe durante una pelea entre chicos de edad similar.

