Ariel Pedro Zanchetta: ¿Quién es? ¿De qué se lo acusa?
7 de noviembre de 2023
Ariel Pedro Zanchetta es una figura que ha suscitado una gran atención en Argentina debido a su pasado como ex policía federal de carrera que luego se convirtió en un agente de inteligencia inorgánico. Su historia involucra operaciones de espionaje que abarcan desde 2009 hasta 2015, según lo establecido por la Justicia. Durante este extenso período, Zanchetta se dedicó a la vigilancia y obtención de información confidencial sobre jueces, periodistas, políticos, líderes y diversas figuras relevantes, compartiendo sus hallazgos con un abanico diverso de personalidades.
El comienzo de la carrera de Zanchetta lo llevó a ingresar en la Policía Federal en 1988, y allí sirvió con dedicación hasta 2013. Su experiencia policial le proporcionó la base para emprender actividades de inteligencia ilegal en los años siguientes. Utilizó una serie de técnicas clandestinas para recolectar datos confidenciales, tales como el empleo de drones para llevar a cabo seguimientos sigilosos y cámaras ocultas con el propósito de capturar imágenes discretamente.
En el transcurso de su formación, Zanchetta cursó estudios en el Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina y se especializó en contrainteligencia en la “Escuela del Cuerpo Federal de Inteligencia de la PFA”. Este currículo contribuyó a sus habilidades como agente de inteligencia inorgánico. Además, durante su carrera, desempeñó funciones como asesor en seguridad e inteligencia para la Cámara de Diputados de la Nación, un rol que mantuvo hasta el 10 de diciembre de 2017.
Sin embargo, su actividad de espionaje no se limitó al período original de 2009 a 2015. Incluso después de esa fecha, Zanchetta continuó involucrado en operaciones de inteligencia desde 2016 hasta 2023, realizando más de 12,000 consultas a bases de datos de acceso restringido, bases de datos privadas e, incluso, bases de datos ilegales, según informes disponibles.
Un allanamiento en su domicilio reveló que Zanchetta mantenía un archivo de datos que contenía información detallada sobre diversas personalidades, periodistas, políticos y líderes, todo bajo la fachada de su nuevo papel como “periodista”.
Pero su labor de espionaje no se limitaba únicamente a la recopilación de datos; también se involucraba en la sistematización y análisis de la información recopilada, la cual plasmaba en “informes de inteligencia”. Estos informes estaban centrados en los “objetivos” principales y secundarios de su interés, incluyendo a familiares, parejas y amigos de las figuras clave. De hecho, según el dictamen fiscal, se encontraron 1,196 documentos que eran compatibles con esta actividad.
Además de sus actividades de espionaje, Zanchetta mantenía contactos con el diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade y con Néstor Fabián Rodríguez, conocido como “Conu”, quien actualmente se desempeña como Subdirector General de Servicios al Contribuyente de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos). Estas conexiones políticas han aumentado aún más la atención en torno a su papel y sus acciones.
El caso de Ariel Pedro Zanchetta refleja una preocupación más amplia en Argentina relacionada con la vigilancia y el espionaje ilegal y su impacto en la política y la sociedad. La investigación en curso proporcionará una mayor comprensión de la extensión de estas actividades y sus consecuencias para el país. (Agencia OPI Santa Cruz) – Con información de NA.
