Alumnos del Colegio Secundario Rural N.º 5160 de Angastaco desarrollaron una aplicación llamada “REFUGIO” para combatir el bullying, la ansiedad, la discriminación y la soledad adolescente. La herramienta, creada por estudiantes de 4° año junto a la profesora Lic. Cecilia Hernández, está en etapa de prueba y evaluación. El proyecto busca ofrecer contención desde el celular, con mensajes motivacionales, ejercicios de relajación, recursos para trabajar la autoestima y números reales de emergencia o asistencia inmediata, pensados para conectar a jóvenes con redes de ayuda profesional cuando atraviesan momentos difíciles.
Una aplicación pensada desde la escuela rural de Angastaco
La propuesta nació en un colegio rural del interior salteño y fue diseñada por adolescentes de 16 años para otros adolescentes. Por eso, el formato elegido fue una aplicación móvil, con una interfaz simple y orientada a que cualquier joven pueda usarla sin vueltas desde su teléfono.
El trabajo no se limitó a programar una herramienta digital. Antes de avanzar con las funciones, los estudiantes realizaron encuestas y entrevistas para conocer situaciones vinculadas con la convivencia escolar, el hostigamiento, la angustia, el aislamiento y la discriminación.
Con esa información, el grupo definió contenidos y recursos que pudieran servir como apoyo en momentos de vulnerabilidad. La consigna que guió el proyecto fue “Ningún adolescente debería sentirse solo”, una frase que sintetiza el enfoque de acompañamiento emocional de “REFUGIO”.
Recursos para abordar el bullying y la salud emocional
La aplicación reúne herramientas organizadas en tres ejes: contención al alcance de la mano, salud emocional y líneas de auxilio. En el primer punto, incluye mensajes y actividades relacionadas con el fortalecimiento de la autoestima.
En el área de salud emocional, ofrece ejercicios de relajación y materiales pedagógicos para aprender a manejar emociones complejas. La intención es que los usuarios encuentren una guía inicial cuando atraviesan ansiedad, tristeza, miedo o situaciones de discriminación.
El tercer eje incorpora números reales de emergencia y asistencia inmediata. Ese apartado fue pensado para facilitar el contacto con redes profesionales de ayuda, sobre todo en casos donde el acompañamiento escolar o familiar no alcanza.
Alumnos con tareas de investigación, diseño y programación
Durante el desarrollo, los estudiantes asumieron distintas responsabilidades. Algunos trabajaron en la investigación de campo, otros en el diseño de la interfaz y también hubo tareas vinculadas con la programación de las funciones previstas para la aplicación.
La iniciativa combina aprendizaje escolar, tecnología y problemáticas que aparecen en la vida cotidiana de muchos chicos y chicas. Según el planteo del proyecto, el relevamiento previo fue clave para decidir qué contenidos debían integrarse a la herramienta.
La etapa de prueba antes de una posible implementación
“REFUGIO” se encuentra actualmente en fase de prueba y evaluación. En esta instancia se revisa el funcionamiento de la aplicación y la utilidad de los recursos incorporados para adolescentes que puedan necesitar contención o información de ayuda.
El proyecto fue elaborado en un contexto alejado de los grandes centros urbanos y de los espacios con mayor acceso a recursos tecnológicos. Aun así, los estudiantes avanzaron con una propuesta digital orientada a necesidades sociales concretas dentro de la comunidad educativa.
La herramienta fue pensada como un instrumento de apoyo pedagógico y humano para adolescentes. Su posible implementación dependerá de lo que surja una vez concluida la etapa de prueba y evaluación en la que se encuentra “REFUGIO”.

