Alumno de 17 años llevó un revólver a una escuela de Tucumán y fue reducido en plena clase

Un alumno armado con un revólver fue demorado dentro de una escuela de San Miguel de Tucumán y se dispuso un operativo especial de control en establecimientos educativos.

Un alumno de 17 años fue demorado dentro de una escuela de San Miguel de Tucumán después de que la Policía de Tucumán le encontrara un revólver cargado durante una clase de Biología. El hecho ocurrió en la zona de Américo Vespucio y avenida de Circunvalación y derivó en un fuerte despliegue de seguridad, además de la decisión de reforzar controles policiales en distintos establecimientos educativos de la provincia. Las autoridades investigan cómo llegó el arma a manos del joven y si hubo participación de adultos en ese acceso.

De acuerdo con la información oficial, el revólver tenía seis proyectiles en el tambor al momento de ser secuestrado. El jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, explicó que la intervención se planificó para evitar cualquier tipo de incidente dentro del aula, que se encontraba en plena actividad al momento del operativo. El estudiante sigue sujeto a actuaciones judiciales y se analizan posibles responsabilidades de su entorno familiar.

El caso provocó preocupación en la comunidad educativa local y se enmarca en un contexto nacional de alertas por episodios de violencia vinculados a escuelas. A partir de este hecho en Tucumán, se anunciaron operativos especiales de control en los accesos a distintos colegios para intentar detectar a tiempo el ingreso de armas de fuego u otros elementos peligrosos.

Cómo detectaron que el alumno llevaba un revólver en plena clase de Biología

Según la reconstrucción preliminar, todo comenzó dentro del aula, mientras se desarrollaba una clase de Biología. Uno de los compañeros del alumno advirtió que el joven tenía un objeto sospechoso y, al notar que se trataba de un revólver, optó por comunicárselo de inmediato a las autoridades del establecimiento. Esa alerta de un estudiante y la posterior reacción de los directivos permitió activar el dispositivo de seguridad antes de que se produjera una situación más grave.

Los responsables de la escuela, ya con el dato de que había un arma de fuego en el aula, resolvieron no intervenir directamente y llamaron al 911 para pedir la presencia de la Policía de Tucumán. De esa manera, solicitaron que personal especializado se hiciera cargo del procedimiento dentro del edificio, ubicado en la zona de Américo Vespucio y avenida de Circunvalación.

Tras el pedido de ayuda, arribaron al establecimiento efectivos motorizados, que primero mantuvieron una charla con el equipo directivo para definir cómo ingresar sin generar pánico entre los alumnos. El jefe de la fuerza, Joaquín Girvau, detalló que “se actuó por el llamado de las autoridades. Inmediatamente fue una comisión que, después de hablar con los directivos del establecimiento, acordaron cómo actuarían para que no se registre ninguna tragedia”.

Con el plan de acción definido, los policías entraron al aula donde seguía la clase de Biología. Allí redujeron al alumno de 17 años sin que se registraran forcejeos ni heridos. Durante la requisa, le encontraron el revólver con seis balas en condiciones de uso, que fue secuestrado en el lugar y quedó a disposición de la Justicia para las pericias correspondientes.

Investigación sobre el origen del revólver y el rol de los adultos

Con el alumno ya demorado, la investigación se enfocó en determinar cómo llegó el arma de fuego a sus manos. Los pesquisas tratan de establecer el circuito completo del revólver, desde su propietario original hasta el momento en que fue llevado al aula de la escuela de San Miguel de Tucumán. Para eso se analiza tanto el entorno familiar del joven como el posible vínculo del arma con otros hechos previos.

Las primeras hipótesis mencionadas por los investigadores señalan que el alumno habría ingresado armado con la intención de intimidar a algunos compañeros. Sin embargo, no se difundieron datos sobre conflictos previos dentro del curso ni sobre episodios anteriores que pudieran estar relacionados con este caso en particular.

En relación con la situación legal del adolescente, Joaquín Girvau informó que el estudiante permanecía demorado mientras avanzan las actuaciones judiciales. El jefe policial puntualizó que, por su edad, “debe responder penalmente por el hecho. Pero también podría caberle alguna responsabilidad a los padres por haber permitido que tuviera acceso a ella”, en referencia al origen del arma y a un eventual descuido o participación de personas adultas.

Además, los investigadores trabajan sobre la trazabilidad del revólver secuestrado en el aula. Entre otras tareas, se buscará establecer si el arma estuvo vinculada anteriormente a otros delitos o si se trata de un revólver que no figura registrado. También se releva información en el entorno del alumno para precisar quién se la entregó y con qué objetivo.

Refuerzos de control en escuelas de Tucumán

El episodio ocurrido en esta escuela de San Miguel de Tucumán motivó un cambio inmediato en la estrategia de seguridad alrededor de los establecimientos educativos. La Policía de Tucumán resolvió montar un operativo especial de vigilancia en la escuela donde fue encontrado el revólver y avanzar con controles en otros colegios de la provincia. El objetivo es desalentar que alumnos ingresen armados y detectar de manera temprana cualquier situación similar.

Girvau detalló que “vamos a montar un operativo especial en este establecimiento educativo para determinar qué es lo que sucedió”, en relación con la tarea puntual en la institución donde se detectó el arma. Paralelamente, indicó que ya se diagraman otros dispositivos de control en distintas escuelas, en línea con instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo y de las áreas de Seguridad provinciales.

El jefe de la fuerza fue enfático al marcar que “no vamos a tolerar este tipo de situaciones. Adolescente que concurra armado, terminará en el instituto Cura Brochero, en Benjamín Paz”. Ese centro es señalado como el lugar al que son derivados los menores en conflicto con la ley penal en Tucumán, por disposición judicial.

Este caso se suma a otros episodios recientes de violencia en ámbitos educativos del país, entre ellos el tiroteo en San Cristóbal mencionado en informes oficiales, que terminó con la muerte de un alumno. En ese contexto, voceros del gobierno tucumano confirmaron que se están estudiando medidas adicionales para reforzar la seguridad escolar, como nuevos esquemas de vigilancia y controles sorpresivos en los accesos a las escuelas.

Finalmente, las fuerzas de seguridad indicaron que, una vez concluido el procedimiento dentro del aula de Biología, la situación interna del colegio quedó normalizada y las actividades se reanudaron sin nuevos incidentes. Según Girvau, “todo está controlado y no se registraron incidentes después del procedimiento”, en referencia al estado del establecimiento luego del operativo policial.

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