Un fuerte temporal en la zona de la Quebrada del Toro provocó un alud de barro y sedimentos sobre la Ruta 51, dejando camiones varados a la altura del kilómetro 84, cerca de Alfarcito, y obligando a interrumpir la circulación hacia San Antonio de los Cobres y los proyectos mineros de la Puna hasta el ingreso de máquinas viales.
Un intenso temporal registrado ayer, jueves 4, en la alta montaña generó un alud sobre la Ruta 51, en el tramo de la Quebrada del Toro, y complicó seriamente la circulación entre Campo Quijano y San Antonio de los Cobres. El episodio se concentró en el kilómetro 84, cerca de Alfarcito, donde el agua arrastró barro, piedras y sedimentos que cubrieron parte de la calzada y dejaron un camión atascado, mientras otros vehículos de carga quedaron detenidos a la espera de la limpieza del camino.
De acuerdo con los transportistas que se desplazaban por ese corredor, el aguacero que cayó sobre los cerros derivó en desbordes repentinos de cauces que habitualmente están secos, lo que transformó la Ruta Nacional 51 en un punto crítico para quienes se dirigían hacia la Puna. La intensa bajada de agua formó un alud sobre distintos sectores del trazado y obligó a interrumpir de manera preventiva el tránsito en la zona más afectada.
La Ruta 51 es utilizada a diario por camioneros que transportan insumos y personal a los yacimientos y proyectos mineros ubicados en altura, por lo que el cierre parcial del camino impactó directamente en la conectividad con San Antonio de los Cobres y áreas productivas cercanas. Varios choferes permanecieron varados durante horas hasta que arribaron equipos viales con maquinaria pesada para despejar la calzada.
Alud de barro sobre la ruta 51 dejó camiones varados en la Quebrada del Toro
Los primeros reportes de los propios conductores indicaron que, durante el temporal, el agua bajó con mucha fuerza desde las laderas y quebradas de la zona, arrastrando material suelto hacia la Ruta 51. El punto más complicado se registró en el kilómetro 84, donde un camión quedó inmovilizado en medio del barro y no pudo avanzar, lo que obligó a otros transportes pesados a detenerse por precaución.
Quienes circulaban hacia San Antonio de los Cobres describieron que el alud cubrió parcialmente la traza, con sectores donde el barro superaba la altura de las ruedas. Algunos camioneros optaron por esperar en banquinas y zonas seguras, mientras evaluaban si el terreno permitía continuar o si era necesario aguardar la llegada de las máquinas. Varios coincidieron en que el agua “bajó de golpe”, sorprendiendo a los usuarios del camino.
La Quebrada del Toro, ubicada en el departamento Rosario de Lerma, es un paso obligado para llegar desde Campo Quijano a la Puna salteña, tanto por ruta como por el histórico ramal del Tren a las Nubes. Cuando se registran temporales fuertes en la montaña, el sector suele presentar crecidas repentinas en los cauces que cruzan la traza, lo que incrementa el riesgo de que se produzcan aludes de barro y piedra como el de esta jornada.
En esta oportunidad, la combinación de lluvias intensas en las zonas altas y laderas inestables derivó en un cuadro que obligó a suspender momentáneamente el paso vehicular. La presencia de camiones pesados y unidades de gran porte hizo que la situación fuera aún más delicada, ya que la maniobra para retroceder o esquivar los bancos de lodo era muy limitada en un camino angosto y de montaña.
Trabajos viales para restablecer el tránsito en la ruta 51 tras el temporal
Frente a la magnitud del alud en la Ruta 51, cuadrillas de Vialidad Nacional y personal de contingencia se desplazaron hasta el kilómetro 84 con maquinaria específica para remoción de barro y sedimentos. El objetivo central fue despejar la calzada afectada por el temporal para habilitar nuevamente el paso seguro de los vehículos, en especial de los camiones que cubren el corredor hacia la Puna.
Las tareas se concentraron en retirar el material arrastrado desde las laderas, que se acumuló sobre la traza y alrededor del camión que había quedado “clavado” en el lodo, según contaron los propios choferes. En paralelo, se evaluó el estado del resto de los badenes y cruces de agua de la Quebrada del Toro, para evitar que quedaran sectores inestables que pudieran provocar nuevos inconvenientes al tránsito.
Este corredor vial es clave no solo para las comunidades de alta montaña, sino también para la actividad minera que se desarrolla en la Puna salteña, ya que por allí se transportan maquinarias, combustible y materiales de trabajo. Por eso, cada vez que un temporal genera cortes o restricciones en la Ruta 51, el impacto se siente tanto en los transportistas como en las operaciones que dependen de ese enlace terrestre.
Los conductores que estaban varados informaron que permanecieron atentos a las indicaciones del personal vial y que la prioridad fue garantizar que el paso se reanudara recién cuando las condiciones de la calzada lo permitieran, a fin de evitar accidentes o nuevos atascamientos de vehículos pesados.
Impacto del corte en el corredor hacia San Antonio de los Cobres
El tramo afectado por el alud se ubica en un sector estratégico del camino que une Campo Quijano con San Antonio de los Cobres, donde la Ruta 51 acompaña el trazado de la Quebrada del Toro y atraviesa parajes de altura. Al quedar interrumpido este punto, se resintió la circulación de camiones que abastecen a los proyectos mineros y a las localidades puneñas, que dependen de este corredor para el ingreso de mercaderías y servicios.
Transportistas que realizan este recorrido con frecuencia recordaron que, durante la temporada de lluvias, los temporales en los cerros suelen provocar desbordes en arroyos que cruzan la traza, por lo que recomiendan circular con precaución y estar atentos a los partes viales. En esta ocasión, los vehículos permanecieron detenidos hasta que las máquinas lograron liberar nuevamente la Ruta 51 en la Quebrada del Toro.
