Una denuncia por embutidos presuntamente elaborados con carne de origen dudoso desencadenó un allanamiento en una carnicería del barrio Ceferino, en la ciudad de Salta. Durante el procedimiento se secuestraron productos no aptos para el consumo humano, se constataron graves infracciones bromatológicas y la dueña del local quedó imputada por el delito de suministro y almacenamiento de alimentos peligrosos para la salud.
Un allanamiento ordenado por la Justicia se llevó adelante en una carnicería del barrio Ceferino, en la zona sudeste de la ciudad de Salta, luego de una denuncia por la supuesta venta de embutidos con carne de procedencia dudosa. El operativo, concretado el viernes 9 de enero, culminó con el secuestro de distintos productos alimenticios considerados no aptos para la venta ni para el consumo humano, además de la imputación provisoria de la propietaria del comercio.
La medida de allanamiento y secuestro fue dispuesta por el Juzgado de Garantías en feria, a pedido del fiscal penal 5 en feria, Federico Jovanovics. Durante el procedimiento se identificó a la dueña del local, se retiraron embutidos y otros comestibles irregulares y se labraron actas por múltiples incumplimientos a la normativa sanitaria vigente.
La investigación se originó a partir de la presentación de una mujer mayor de edad, quien relató que una vecina habría encontrado restos de un animal dentro de una morcilla comprada en esa carnicería, lo que encendió las alarmas y derivó en la intervención del Ministerio Público Fiscal y de los organismos de control municipales.
Allanamiento en barrio Ceferino: secuestro de embutidos y falta de habilitación
Durante el allanamiento, personal de Bromatología de la Municipalidad de Salta constató que en el comercio se ofrecían embutidos, cortes de carne y otros alimentos sin acreditar su origen. Los inspectores verificaron que los productos no contaban con la refrigeración necesaria, presentaban malas condiciones de conservación y no cumplían con los requisitos mínimos para ser consumidos por la población.
En el lugar se decomisaron cuatro tipos de productos: queso de cerdo, chorizo, chorizo tipo butifarra y morcilla. De cada uno de estos alimentos, los técnicos levantaron tres muestras para realizar posteriormente los análisis bromatológicos correspondientes, en el marco de lo que establece la Ordenanza N° 15292 y la Ley N° 18284 del Código Alimentario Argentino.
Además del secuestro de la mercadería cuestionada, Bromatología labró un acta de infracción en la que dejó asentadas varias irregularidades: inexistencia de habilitación comercial, falta de carnet de manipulación de alimentos, violaciones a los artículos 21 y 28 de la Ley 18284, ausencia de equipos de frío adecuados y deficiencias notorias en la limpieza general del establecimiento.
De acuerdo con la información elevada a la Fiscalía, la carnicería funciona desde hace aproximadamente seis años sobre calle Rodrigo Pereyra al 1800 y se presenta ante los vecinos como un punto de venta especializado en embutidos. Pese a esa trayectoria en el barrio, en la inspección se confirmó que el comercio no contaba con la documentación exigida para operar en regla.
Imputación a la dueña del local y marco legal aplicado
La titular del negocio, una mujer de 52 años, fue formalmente identificada durante el allanamiento y quedó provisoriamente imputada como supuesta autora del delito de suministro, distribución y almacenamiento de sustancias alimenticias peligrosas para la salud. La figura está prevista en el artículo 201 del Código Penal y apunta a conductas que ponen en riesgo la salud pública mediante la comercialización de alimentos inseguros.
En esta etapa, la causa se centra en determinar el origen real de los productos decomisados, las condiciones en que eran elaborados y si existió o no conocimiento por parte de la responsable del comercio sobre el estado de la mercadería. Los resultados de los análisis bromatológicos serán clave para definir los pasos siguientes del expediente penal y de las actuaciones administrativas.
La denuncia y la intervención del Ministerio Público Fiscal
El allanamiento en barrio Ceferino tuvo su punto de partida en una denuncia radicada a fines de diciembre. Según consta en el legajo, una mujer mayor de edad se presentó ante las autoridades y relató que, el 28 de diciembre, una vecina le contó que había comprado morcilla en esa carnicería y, al consumirla, detectó dentro del embutido restos de un animal que le generaron sospechas.
Frente a esa situación, la denunciante llevó el material a un veterinario particular para que lo revisara. Luego, también consultó con un profesional del Hospital Municipal de Mascotas. Ambos especialistas, según quedó asentado en la causa, coincidieron en que las partes analizadas corresponderían a un felino, lo que fue considerado un indicio de extrema gravedad sanitaria.
A raíz de esos informes, el Ministerio Público Fiscal tomó intervención y el fiscal penal 5 en feria, Federico Jovanovics, solicitó al Juzgado de Garantías en feria la autorización para avanzar con el allanamiento y el secuestro de la mercadería. El pedido se fundó en la gravedad, urgencia y posible reiterancia del hecho, así como en el potencial riesgo para la salud pública.
La medida se ejecutó en coordinación con la Municipalidad de Salta y otros organismos provinciales competentes en materia de control alimentario. Tras el procedimiento, las muestras recogidas quedaron a disposición de los laboratorios oficiales, mientras que toda la mercadería cuestionada fue decomisada conforme a la normativa vigente.
El operativo judicial y administrativo quedó documentado en las actuaciones remitidas a la Fiscalía, que ahora aguarda los resultados de los estudios técnicos para avanzar con las próximas decisiones procesales y las eventuales sanciones contravencionales.

