Gustavo Alfaro, entrenador de Paraguay, dejó un fuerte reclamo después de la eliminación frente a Francia en los octavos de final del Mundial. El técnico sostuvo que el penal sancionado por VAR en el segundo tiempo cambió todo el desarrollo del partido y, al mismo tiempo, respaldó a sus jugadores por la tarea hecha ante uno de los seleccionados más poderosos del torneo. Francia ganó por esa acción convertida por Kylian Mbappé, mientras que Paraguay se fue con una derrota ajustada, después de haber resistido durante buena parte del encuentro y de cerrar una campaña que incluyó la eliminación de Alemania.
La jugada decisiva se dio a los 68 minutos. El árbitro uzbeko Ilgil Tantashev revisó una acción entre Désiré Doué y Diego Gómez, y después marcó penal para Francia. Mbappé pateó junto al palo izquierdo y convirtió el único gol del partido. Desde ese momento, Alfaro expresó su desacuerdo con el fallo y aseguró que, según su mirada, el contacto se produjo porque el delantero francés impactó contra la pierna del defensor paraguayo.
Además de discutir la decisión arbitral, el entrenador puso en valor el recorrido de Paraguay en el torneo. En su análisis, remarcó las diferencias entre ambos planteles y habló del origen de varios futbolistas de su equipo. “Yo lo que le dije a los chicos es que ellos pelean por el Balón de Oro; nosotros peleamos por el sustento diario. Las vidas de los chicos nuestros fueron cruzadas por cosas muy difíciles. Hay chicos que no conocieron a sus padres, hay chicos que tuvieron que pelear con situaciones de enfermedad en la familia, con flagelos muy fuertes. Nosotros venimos de esos lugares y no renegamos de esos lugares. Muy orgullosos nos sentimos”, afirmó.
El entrenador de Paraguay cuestionó la decisión que favoreció a Francia
La crítica principal de Alfaro estuvo centrada en el momento en que llegó el penal. Según explicó, su idea era sostener el empate sin goles para mover el banco y buscar el cierre del partido con otra energía. “Yo quería llegar al break cero a cero porque ya estaban por entrar Ávalos y Mauricio para ir a buscar el partido al final con velocidad, y viene justo la jugada del penal y te termina dejando sin nada”, señaló.
Para el DT, Paraguay había conseguido llevar el juego a un terreno incómodo para Francia. Incluso marcó que el seleccionado europeo no había podido sacar la ventaja habitual que suele encontrar en esa franja del encuentro. “A Francia los partidos les duraban 60 minutos, a esa altura marcaban la diferencia, hoy si no era por ese penal no nos marcaban la diferencia, por eso festejaron cómo festejaron y terminaron haciendo tiempo, saben lo que les costó”, declaró.
Del otro lado, Didier Deschamps no entró en una discusión táctica sobre el planteo paraguayo. El entrenador francés sostuvo que “cada equipo juega como quiere”, aunque sí dejó una queja por lo que pasó durante tramos del cruce. “Los insultos de algunos de enfrente me los habría ahorrado, en algunos momentos sobre todo”, dijo después del encuentro.
La derrota cerró la novena presencia de Paraguay en una Copa del Mundo y la primera desde 2010. El equipo alcanzó su mejor marca histórica, ya que igualó la llegada a cuartos de final conseguida en aquella edición, pero esta vez lo hizo luego de superar a Alemania en la fase de grupos y de competir de igual a igual contra el seleccionado mejor clasificado del mundo.
Los jugadores más destacados de Paraguay quedaron en el centro de la escena
Más allá de la eliminación, varios nombres paraguayos salieron fortalecidos. Uno de ellos fue Orlando Gill, elegido mejor jugador del partido. El arquero también había terminado la fase de grupos como el mejor valorado del torneo en el Power Ranking de la FIFA, con 8,29 puntos y 17 atajadas. Su actuación volvió a ser determinante frente a Francia.
Después del partido se produjo una escena que generó malestar. Gill se acercó para saludar a Mbappé, pero el delantero francés no respondió al gesto y siguió con el festejo junto a sus compañeros. Esa situación dejó visible la bronca del arquero, que igualmente había sido una de las grandes figuras paraguayas durante toda la competencia.
En torno a Gill también reapareció una historia personal conocida. Tiempo atrás tuvo que vender la camiseta de su debut con la selección sub-20 para cubrir gastos médicos de su hijo recién nacido. Según se indicó, esa prenda está cerca de volver a sus manos. Junto a él también sobresalió Matías Galarza Fonda, que había llegado al Mundial casi descartado en River Plate por Eduardo Coudet.
Alfaro dijo que varios jugadores se ganaron una oportunidad de transferencia
El entrenador relacionó ese rendimiento con una posible salida al mercado para algunos futbolistas. “No tengo ninguna duda de que jugadores que me pusieron en duda en su momento, como los casos de Gill o de Galarza, se han ganado el derecho de una transferencia porque estuvieron a la altura de la Copa del Mundo”, sostuvo.
En ese marco, Alfaro volvió a defender el proceso hecho por su plantel. “Paraguay obligó a Francia a pelear hasta el final, nos vamos con esa sensación de haber eliminado a Alemania y haber perdido con lo justo con un penal de VAR contra el número uno del mundo”, resumió el DT al repasar lo que dejó la competencia.
También dejó condicionada cualquier charla sobre su continuidad. “Estoy feliz por estos dos años, más allá de sentarnos a hablar, se debe definir qué fútbol quiere tener Paraguay, yo sé perfectamente cuál es”, manifestó. Luego planteó dos ejes para esa discusión: por un lado, el destino de los recursos; por otro, el rumbo general del proyecto.
Sobre el aspecto económico, pidió: “La plata que se pueda ganar acá se revierta en obras y en el fútbol formativo”. Y en relación con el proceso atravesado por la selección, agregó: “En un año y 10 meses fuimos capaces de cambiar una realidad, crecer genera dolor, Paraguay tiene que crecer y el crecimiento viene con dolor, ¿estamos preparados para eso?”.
La conferencia terminó con una frase que resumió su estado después de la eliminación. “Yo quería intentar una revolución”, dijo primero. Luego cerró: “Me voy con gran dolor”.

