Ante el incremento de picaduras de alacrán y casos de alacranismo en distintos puntos de Salta, el Programa de Zoonosis provincial activó una campaña especial que incluye la recolección de ejemplares vivos o muertos para remitirlos al Instituto Malbrán. Allí se usarán para elaborar sueros antiveneno y reforzar las reservas, con el fin de garantizar respuesta rápida frente a cuadros graves, sobre todo en niñas, niños y personas vulnerables.
Las autoridades sanitarias remarcaron que este operativo se complementa con medidas de prevención dentro de las casas y en los alrededores, ya que el aumento de la presencia de alacranes está directamente vinculado con las condiciones climáticas actuales.
El jefe del Programa de Zoonosis, Nicolás Ruiz de Huidobro, explicó que las variaciones de temperatura y humedad favorecen que estos arácnidos se acerquen a zonas urbanas, lo que eleva la cantidad de encuentros con personas y, en consecuencia, de casos de picadura.
Suben las picaduras de alacrán y se multiplican los casos
Según detalló Ruiz de Huidobro, en las últimas semanas se observó un aumento de casos de alacranismo asociados a picaduras de alacrán en distintos municipios de Salta. El funcionario señaló que este escenario se repite en barrios urbanos y en áreas periurbanas, donde conviven viviendas, baldíos y escombros.
El programa atribuye esta suba de casos a las condiciones ambientales propias de esta época, con períodos de calor intenso y cambios bruscos en el clima. Estos factores favorecen que los alacranes se desplacen en busca de refugio y alimento, lo que incrementa su presencia en patios, cocinas, baños y depósitos domésticos.
De acuerdo con la explicación técnica, cuando la temperatura y la humedad se modifican de manera marcada, los alacranes se tornan más activos y se incrementa el riesgo de picaduras, en especial durante la noche, que es cuando más circulan.
Desde Zoonosis remarcaron además que los momentos de calor agobiante, combinados con tormentas o cambios repentinos en el tiempo, suelen coincidir con picos de consultas por accidentes con alacranes en los servicios de salud de la provincia.
Campaña especial: recolección de alacranes y prevención en los hogares
En este contexto, el Programa de Zoonosis puso en marcha una campaña específica que tiene dos ejes centrales: por un lado, la recolección de ejemplares de alacrán para enviarlos al Instituto Malbrán y, por otro, el refuerzo de las medidas de cuidado dentro de las viviendas.
Los ejemplares capturados se derivan al laboratorio nacional, donde se utilizan en la producción de suero antiveneno, insumo clave para atender casos graves de picaduras. Con esta estrategia, se busca fortalecer el stock disponible y asegurar que los centros de salud cuenten con dosis suficientes frente a emergencias.
En paralelo, se insiste en la importancia de mantener las casas ordenadas y sin lugares donde estos animales puedan esconderse. Las recomendaciones incluyen limpiar con frecuencia, sellar grietas, revisar la ropa y el calzado antes de usarlos y evitar la acumulación de escombros, maderas o residuos cerca de las paredes.
Además, se sugiere sacudir sábanas y mantas, especialmente en camas cercanas al piso, y controlar rincones oscuros como detrás de muebles, bajo la pileta de la cocina y en depósitos, sitios señalados como posibles refugios de estos arácnidos.
Qué hacer ante una picadura y cómo reconocer los casos de riesgo
Ruiz de Huidobro subrayó que, frente a una picadura de alacrán, lo fundamental es buscar atención médica inmediata en el centro de salud u hospital más cercano. Se recomienda no aplicar remedios caseros y no demorar la consulta cuando hay sospecha de caso de alacranismo, sobre todo si se trata de niñas, niños o personas con problemas de salud previos.
El responsable del programa indicó que, si es posible y sin exponerse a una nueva picadura, se debe llevar el alacrán implicado, vivo o muerto, para que los profesionales puedan identificar la especie. Esta información ayuda a definir con mayor precisión el tipo de tratamiento y la necesidad o no de aplicar suero.
El funcionario recordó también que en la provincia se detectan dos géneros bien diferenciados de alacranes y que solo uno de ellos se asocia a cuadros que requieren atención médica estricta, por lo que la correcta clasificación del ejemplar resulta clave al momento de decidir la conducta terapéutica.

