Autoridades sanitarias advirtieron por la rápida expansión de un nuevo formato de consumo de nicotina entre chicos y chicas que se vende en kioscos como si fuera una golosina. Se trata de las llamadas bolsas de nicotina, sobres pequeños sin tabaco pero con altas dosis de nicotina, que se colocan en la boca y pueden generar una fuerte adicción, especialmente en adolescentes, por su presentación discreta, sus sabores y porque casi no se detectan en la escuela ni en la casa.
El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires lanzó una alerta sanitaria dirigida a la comunidad y al personal de salud por la aparición y el aumento del consumo de un formato novedoso de nicotina entre adolescentes: las “bolsas de nicotina”, conocidas internacionalmente como nicotine pouches. Estos productos, que contienen nicotina en diferentes concentraciones, se están vendiendo en kioscos y comercios como si fueran caramelos o chicles, sin advertir de manera clara los riesgos que implican para la salud.
La advertencia oficial se basa en que, en las últimas semanas, se detectó un crecimiento en la circulación, la publicidad y el uso de estas bolsas de nicotina entre jóvenes. Además, se observó que muchas presentaciones se promocionan como “libres de tabaco”, lo que puede llevar a pensar que son inofensivas, pese a que contienen nicotina capaz de generar dependencia en muy poco tiempo.
Estos sobres de nicotina se presentan en pequeños envases, suelen venir saborizados y se colocan entre la encía y el labio, donde se disuelven lentamente. No necesitan encenderse ni producir humo o vapor, lo que facilita su utilización en ámbitos cerrados, aulas o espacios familiares sin que los adultos se den cuenta.
Cómo funcionan las bolsas de nicotina y por qué preocupan a los especialistas
Según explican profesionales de la salud, las bolsas de nicotina son dispositivos descartables diseñados para liberar nicotina directamente en la boca, sin combustión ni vapeo. Su aspecto similar a una golosina y la ausencia de humo hacen que este tipo de nicotina sea especialmente atractiva y difícil de detectar en adolescentes, algo que enciende las alarmas en escuelas y familias.
A diferencia del cigarrillo tradicional, estos sobres se comercializan como “sin tabaco”, aunque la sustancia activa sigue siendo la misma: la nicotina. Los especialistas remarcan que el hecho de que no haya humo no significa que sean productos seguros. Por el contrario, explican que la nicotina puede encontrarse en concentraciones elevadas, suficientes para generar una adicción rápida en personas jóvenes.
Otro punto que preocupa es la forma en que se promocionan. Los envases coloridos, los sabores dulces y la publicidad en redes sociales se enfocan en un público juvenil, lo que, de acuerdo con profesionales consultados, aumenta las chances de que chicos y chicas prueben estas bolsas de nicotina sin dimensionar el daño que pueden ocasionar a su organismo.
El impacto de la nicotina en el cerebro según un neumonólogo
En diálogo con Informate Salta, el neumonólogo Tomás Smith recalcó que el uso de estas bolsas de nicotina “no es inocuo”. El médico hizo hincapié en que la nicotina actúa de forma directa sobre el sistema nervioso central y cumple un rol clave en la generación de dependencia. “La sustancia que genera adicción se llama nicotina. Lo que por ahí la gente no sabe es que esa sustancia pasa a ser parte de nuestro cerebro, pasa a ser un neurotransmisor y desplaza a uno original que se llama acetilcolina”, detalló.
Smith describió también qué ocurre cuando una persona que ya desarrolló dependencia interrumpe el consumo de nicotina, ya sea mediante cigarrillos, vapeadores o estas nuevas bolsas. Según explicó, el síndrome de abstinencia puede incluir ansiedad, irritabilidad y problemas para dormir. “Puede provocar ansiedad, irritabilidad, dificultad para dormir. Todo eso es por la falta de nicotina como neurotransmisor cerebral”, señaló el especialista.
Estrategias comerciales y riesgo de adicción temprana a la nicotina
El neumonólogo sostuvo que las campañas de promoción de estas bolsas de nicotina apuntan, de manera deliberada, a edades muy tempranas. Desde su mirada, la industria busca captar niños, niñas y adolescentes para asegurar consumidores durante años. Smith advirtió que el objetivo de estas estrategias con nicotina es sumar usuarios jóvenes que luego pasen a otros productos como vapers o cigarrillos.
“La estrategia es dirigirse a los jóvenes y a los niños, porque la industria no quiere perder clientes. Los buscan de todas las maneras posibles para volverlos adictos. Así, cuando crecen, pasan al vaper u otras sustancias y después migran al tabaco”, explicó el médico al analizar la presencia de estas bolsas de nicotina en kioscos y redes sociales.
En la misma línea, fue contundente al calificar la forma en que estos productos de nicotina se acercan a menores de edad: “Son formas engañosas de generar el contacto de niños y adolescentes con la nicotina. Es perverso, decirlo así, es perverso porque es la realidad”, afirmó, al remarcar la gravedad de esta modalidad de consumo.
Smith insistió en que no se debe restar importancia al impacto de estas bolsas de nicotina ni considerarlas una alternativa inocua frente al cigarrillo convencional. Recordó que la sustancia presente en estos sobres es exactamente la misma que se encuentra en el tabaco. “No hay que olvidarse que la nicotina es la sustancia adictiva del tabaco. Entrar en contacto con ella a edades tempranas genera un altísimo riesgo de adicción futura”, concluyó.
Desde el ámbito sanitario se plantea reforzar las acciones de información, prevención y control, en especial frente a productos que se publicitan como libres de tabaco, pero que contienen nicotina y representan riesgos serios para la salud de la población más joven.

