Alejandro Ruffo, el hombre detenido por el asesinato de su hijo de 8 años, fue encontrado muerto dentro de la celda donde permanecía alojado en un establecimiento penitenciario. De acuerdo con la información oficial dada a conocer por la Justicia este lunes 23 de febrero, el fallecimiento fue caratulado como suicidio y se abrió una causa para establecer en detalle cómo se produjo la muerte del acusado. El caso Ruffo ya había generado fuerte conmoción pública por la violencia del hecho que se le atribuía.
Según las primeras comunicaciones judiciales, la intervención se activó cuando el personal penitenciario advirtió que Alejandro Ruffo no respondía dentro de su celda. Tras constatar el deceso, se notificó de inmediato al fiscal de turno, quien dispuso el inicio de una investigación interna y la realización de pericias forenses para determinar la mecánica del supuesto suicidio.
Fuentes oficiales indicaron que, al momento de su muerte, el hombre seguía formalmente imputado por el crimen de su hijo, ocurrido en circunstancias calificadas como de extrema crueldad por los investigadores que llevaron adelante la causa principal.
Un crimen que sacudió a la sociedad y dejó a Ruffo tras las rejas
El expediente por el que Alejandro Ruffo estaba detenido surgió a partir del homicidio de su hijo de 8 años, un hecho que la investigación preliminar describió como cometido para enviar “un macabro mensaje” a su expareja. Los primeros informes judiciales señalaron que el móvil habría sido la venganza contra la madre del niño, encuadrando el caso dentro de lo que especialistas denominan violencia vicaria.
En ese contexto, los primeros partes hablaban de “circunstancias desgarradoras” alrededor de la muerte del chico, lo que terminó de dar visibilidad nacional al caso de Alejandro Ruffo. La causa avanzaba con el hombre detenido y a disposición de la Justicia, mientras se reconstruían los últimos movimientos previos al crimen y se ampliaban testimonios.
El impacto social fue fuerte: distintos medios llegaron a describir al acusado como “el ‘monstruo’ responsable de un crimen que estremeció a toda la sociedad”, reflejando el nivel de rechazo que generó el asesinato del menor. Pese a esa cobertura, el proceso seguía en etapa de investigación y Ruffo no había sido aún sometido a juicio oral al momento de su muerte en la cárcel.
Investigación por la muerte en la cárcel y pasos judiciales a seguir
Tras el hallazgo del cuerpo de Alejandro Ruffo dentro del penal, autoridades penitenciarias pusieron en marcha el protocolo habitual para estos casos y notificaron al juzgado competente. La muerte fue comunicada oficialmente como un suicidio dentro del establecimiento donde el acusado se encontraba alojado, pero igualmente se ordenaron actuaciones para descartar otras hipótesis.
Entre las medidas dispuestas figuran la toma de declaraciones al personal que estuvo de guardia, la revisión de registros internos y la realización de la autopsia, con el objetivo de precisar la causa y el momento del fallecimiento. Paralelamente, la causa principal por el homicidio del niño continuará su curso con las pruebas ya incorporadas al expediente, ahora con la muerte de Alejandro Ruffo asentada formalmente en el proceso.

