El mercado de trabajo cerró 2025 con fuertes señales de alarma laboral: según el INDEC, el desempleo llegó a 7,5% en el cuarto trimestre, el registro más alto para un fin de año desde 2020. El salto fue de 1,1 puntos porcentuales frente al mismo período de 2024, cuando el índice marcaba 6,4%, lo que equivale a unos 1,7 millones de personas sin trabajo en todo el país. El deterioro se dio en paralelo a una suba en la cantidad de gente que salió a buscar empleo y a un avance de la informalidad.
Desempleo en alza y más personas sin trabajo en todo el país
De acuerdo con el organismo estadístico, el desempleo trepó a 7,5% en el último tramo de 2025, el mayor nivel para un cierre de ejercicio desde la pandemia. En comparación con el cuarto trimestre de 2024, el indicador subió 1,1 puntos porcentuales, dejando atrás el 6,4% que se había anotado un año antes.
Llevado a números concretos, esta suba se traduce en alrededor de 1,7 millones de desocupados, es decir, unas 230.000 personas más que en el mismo periodo del año previo. El dato refuerza la sensación de alarma laboral que ya se percibía en distintos sectores productivos.
Si se observa el tramo que va del inicio al cierre de 2025, dentro de la gestión de Javier Milei, la desocupación pasó de 5,7% a 7,5%. Esto implica un aumento de 1,8 puntos porcentuales en el año. Aunque entre enero y marzo de 2025 el nivel había sido más alto, con 7,9%, el cuarto trimestre quedó como el más elevado para un final de año bajo la actual administración nacional.
Los especialistas señalan que el fenómeno combina varios factores: más personas intentando insertarse en el mercado laboral, menor capacidad de absorción de empleo por parte del sector privado y un corrimiento hacia ocupaciones de peor calidad. Todo eso se condensó en una foto de fin de año con más gente sin trabajo y más informalidad.
Alarma laboral por caída del empleo y suba de la informalidad
Mientras el desempleo avanzaba, la tasa de actividad también mostró un movimiento importante. La proporción de personas que participan del mercado laboral subió de 45,7% a 48,6% entre el cuarto trimestre de 2024 y el mismo período de 2025. Es decir, más población económicamente activa salió a buscar un puesto.
Sin embargo, la tasa de empleo no acompañó ese aumento. El indicador que mide a los ocupados sobre el total de la población se ubicó en 45%, lo que representa una baja de 0,7 puntos porcentuales respecto del cierre de 2024. En términos prácticos, hubo más gente tratando de conseguir trabajo pero menos personas efectivamente empleadas.
El economista de la consultora Equilibra, Lorenzo Sigau Gravina, describió este escenario en diálogo con Ámbito: “se perdió ocupación frente al cuarto trimestre de 2024, algo que antes no ocurría. Esto indica que ya no son solo puestos asalariados formales los que se estarían perdiendo”. Sus palabras apuntan a un deterioro más extendido del mercado laboral, donde también se ven afectados rubros informales e independientes.
Más trabajo en negro y presión sobre los ocupados
El informe oficial también detalló cómo se compone el empleo. La informalidad laboral subió de 42% a 43% entre fines de 2024 y fines de 2025, lo que marca un incremento de 1 punto porcentual en la proporción de trabajadores sin aportes ni cobertura formal.
En espejo, el empleo registrado descendió de 57,8% a 56,9%, una caída de 0,9 puntos porcentuales. El sociólogo Daniel Schteingart recordó que la tasa de empleo no registrado se ubicaba en 41,4% al finalizar 2023, por lo que el nivel actual es superior al de dos años atrás.
En cuanto a otras variables del mercado laboral, la subocupación se mantuvo estable en 11,3%, mientras que la sobreocupación llegó a 29,2%, reflejando que casi 3 de cada 10 ocupados trabajan más horas de las habituales. Con este combo de datos, el cierre de 2025 quedó marcado por una combinación de caída del empleo, aumento del desempleo y mayor peso del trabajo informal, según el último reporte difundido por el INDEC.

