En las últimas semanas, hospitales y centros de salud de Salta registraron más consultas por personas atendidas por picaduras de alacranes y mordeduras de víboras. Especialistas explicaron qué hacer apenas ocurre el contacto con estos animales, qué prácticas están totalmente contraindicadas y cómo prevenir su aparición en las casas, con especial foco en la protección de los chicos.
En Salta, el aumento de atenciones por alacranes y víboras a lo largo del año encendió una señal de alerta en el sistema sanitario, sobre todo en los días más calurosos, cuando se multiplican las consultas en guardias y emergencias. Médicos del Hospital del Milagro brindaron una guía clara sobre cómo actuar frente a una mordedura o picadura, qué errores comunes evitar y por qué la rapidez para llegar al hospital puede definir la evolución del cuadro, en especial en niños y personas vulnerables.
El infectólogo Adrián Edelcopp, profesional del Hospital del Milagro, remarcó que el primer paso ante una mordedura de víbora es identificar al animal, porque esa información ordena sin demoras el tipo de tratamiento que se aplica en la guardia. Además, recordó que el veneno de especies como la yarará puede generar lesiones graves si no se administra a tiempo el suero antiofídico. En paralelo, el especialista advirtió que muchos “remedios caseros” todavía vigentes en los barrios no solo no ayudan, sino que agravan la situación.
Respecto de los alacranes, el médico explicó que el mayor riesgo se concentra en la población pediátrica y que, en los chicos, los síntomas severos requieren atención inmediata. También subrayó que el estado general del paciente y la identificación de especies como el Tityus Trivittatus son claves para definir si corresponde aplicar suero específico. Por eso, insistió en que las familias no pierdan tiempo con tratamientos caseros y se dirijan directo al hospital o centro de salud más cercano.
Qué hacer ante una mordedura de víbora en Salta
Consultado por los casos de víboras en Salta, Edelcopp explicó que la conducta correcta comienza en el mismo lugar del incidente. Lo ideal, siempre que no implique un nuevo riesgo, es tratar de identificar al animal que mordió a la persona. “Es importante tratar de identificar el espécimen, ya sea que lo puedan traer muerto o mediante una fotografía clara”, sostuvo el médico al detallar que esa información permite saber si se trata de yarará u otro tipo de ofidio con veneno de alta toxicidad.
La especie yarará, presente en distintas zonas del país, fue señalada por el infectólogo por la agresividad de su veneno. Indicó que esta toxina tiene acción necrosante y hemolítica, es decir, puede destruir tejidos y afectar la sangre. Según detalló, estas alteraciones pueden ir desde una lesión severa en la zona de la mordedura hasta complicaciones serias como falla renal, si el veneno se distribuye por todo el organismo y no se neutraliza de manera temprana.
En este contexto, Edelcopp fue claro al remarcar la importancia del suero antiofídico. Explicó que se trata de la única herramienta capaz de neutralizar el veneno de víboras como la yarará y favorecer la recuperación. Por ese motivo, insistió en que la persona afectada debe acercarse lo antes posible al servicio de emergencias, incluso si en un primer momento el dolor o la hinchazón parecen leves, porque el cuadro puede empeorar con el correr de las horas.
El profesional también hizo foco en lo que no hay que hacer. Señaló que aún circulan prácticas muy arraigadas, como intentar succionar el veneno con la boca o colocar un torniquete, que resultan peligrosas. “No hay que hacer torniquete porque el veneno se concentra y puede provocar mucha más lesión local”, advirtió. Además, desaconsejó cualquier intento de cortar la piel o aplicar sustancias sobre la herida, ya que aumentan el daño sin aportar beneficios.
Alacranes en casas de Salta: riesgos en niños y medidas de prevención
Sobre las picaduras de alacranes, el infectólogo diferenció el impacto según la edad de la persona. En adultos, el cuadro suele limitarse a un dolor muy intenso, pero en los chicos puede desencadenar síntomas severos y potencialmente peligrosos. “En el adulto no suele provocar mortalidad sino un dolor muy intenso, pero en los chicos constituye un peligro de cuadros severos”, señaló, al advertir que los niños deben ser trasladados sin demora a la guardia ante cualquier sospecha de picadura.
El especialista destacó que, al igual que con las víboras, la identificación del ejemplar ayuda a los médicos a decidir el tratamiento. Mencionó en particular a la especie Tityus Trivittatus, reconocida por su toxicidad. Según explicó, cuando se sospecha esta variedad y el paciente muestra signos clínicos relevantes, puede ser necesario aplicar el antisuero correspondiente, siempre bajo supervisión hospitalaria y de acuerdo con la evolución de cada caso en particular.
En relación con la disponibilidad de tratamientos, Edelcopp indicó que el sistema de salud cuenta con insumos y sueros específicos tanto para mordeduras de víboras como para picaduras de alacranes. Subrayó que la clave no es solo la existencia del suero, sino el tiempo que pasa desde el accidente hasta la consulta. En ese sentido, remarcó que acudir rápidamente a la guardia es un factor decisivo para evitar complicaciones en órganos vitales, sobre todo en niños y personas con otras enfermedades.
Además de las indicaciones sobre qué hacer frente al accidente, el infectólogo brindó pautas sencillas para disminuir la presencia de estos animales en hogares y alrededores. Recomendó mantener los ambientes limpios y libres de escombros o montones de objetos, ya que esos espacios suelen servir de refugio tanto para alacranes como para víboras. También sugirió controlar con frecuencia rincones, depósitos y zonas poco iluminadas, donde tienden a esconderse durante el día.
Patios ordenados y control de plagas
En cuanto a la prevención específica frente a alacranes, Edelcopp señaló que uno de los puntos centrales es limitar sus fuentes de alimento. Indicó que las desinsectaciones periódicas para reducir la presencia de cucarachas bajan notablemente la probabilidad de encontrar alacranes dentro de las viviendas. Explicó que estos artrópodos se alimentan de insectos, por lo que controlar esa cadena ayuda a cortar su aparición en cocinas, baños y depósitos.
El médico agregó que mantener patios y fondos ordenados, sin acumulación de leña, maderas, chapas o restos de construcción, también contribuye a reducir los escondites. Aconsejó sacudir ropa, calzados y toallas antes de usarlos, especialmente en épocas de calor, y revisar cunas y camas de los niños en casas donde ya se hayan detectado ejemplares. Concluyó señalando que, ante cualquier duda, lo indicado es consultar en forma directa en el hospital o centro de salud.

