Una chica de 14 años permanece internada con heridas graves luego de un presunto abuso sexual atribuido a su novio adolescente. La situación se habría desencadenado cuando la menor salió sin permiso de una pijamada en la casa de una amiga, durante la madrugada, y fue hasta la vivienda del joven. El caso está en manos de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual Banda, que ordenó la detención del sospechoso y avanza con la investigación para determinar cómo ocurrieron los hechos.
la fiscalía de banda investiga un grave caso de abuso a una menor
La Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual Banda tomó intervención luego de que una menor de 14 años ingresara al centro de salud local con lesiones compatibles con un ataque sexual. Ante la denuncia inicial, el área especializada solicitó la detención del novio adolescente de la víctima, señalado como presunto responsable del abuso.
Según se informó, la chica continúa internada y su estado fue calificado como delicado por los profesionales que la asisten. Por el momento, no trascendieron partes médicos detallados, pero sí se confirmó que presenta heridas graves producto del hecho denunciado.
El sospechoso, también menor de edad, fue identificado a partir del relato de una mujer que acompañó a la víctima al centro de salud y que aportó datos clave sobre cómo habría ocurrido el presunto abuso sexual. Con esa información, la fiscalía comenzó a reconstruir la secuencia previa al ingreso de la adolescente al hospital.
de una pijamada al hospital: cómo fue el recorrido de la víctima
El caso salió a la luz cerca de las 4.30, cuando una mujer, identificada como María —nombre ficticio—, llegó al Centro de Salud Banda con la adolescente en brazos. La menor estaba desmayada y presentaba un sangrado importante, por lo que fue atendida de inmediato por el personal médico de guardia.
Los profesionales ordenaron su derivación directa al área de ginecología, donde quedó internada para una evaluación más completa. Mientras tanto, María permaneció en el lugar y fue entrevistada por efectivos policiales, quienes recabaron los primeros datos del presunto abuso.
En su declaración, la mujer explicó que la víctima es amiga y compañera de escuela de su hija, y que esa noche se había organizado una pijamada en su vivienda. La menor llegó alrededor de las 22.30, junto a otras chicas, y se quedaron en una de las habitaciones de la casa.
La salida sin permiso y el encuentro con el novio adolescente
De acuerdo con la versión incorporada a la causa, ya pasada la medianoche María se fue a descansar, mientras las adolescentes seguían en una de las piezas. En ese momento, la menor de 14 años habría salido de la vivienda sin avisar, con la intención de encontrarse con su novio, que la esperaba en una esquina cercana.
Siempre según el relato de la testigo, ambos se dirigieron luego hasta la casa del adolescente. Allí habrían pasado a la habitación del supuesto agresor, donde el joven le planteó mantener relaciones sexuales. La chica se habría negado y, pese a esa negativa, el muchacho la habría sometido, lo que originó la denuncia por abuso sexual.
Tras ese episodio, alrededor de las 4 de la madrugada, la víctima logró regresar a la casa de su amiga. María declaró que la adolescente alcanzó a golpear la puerta y, cuando salió a atenderla, la encontró desplomándose en la entrada, por lo que decidió cargarla y llevarla de urgencia al centro de salud Banda para su atención inmediata.

