La jueza de Garantías N°1 de Salta, Ada Zunino, sostuvo que es necesario discutir la pena de muerte y endurecer las sanciones previstas en el actual Código Penal, al describir un escenario de delitos cada vez más violentos y complejos en la provincia. La magistrada afirmó que existen casos que considera aberrantes y que, a su entender, justifican un replanteo profundo del sistema de castigos. También señaló que la normativa penal vigente quedó desactualizada frente a las nuevas modalidades delictivas.
Piden agravar penas y abrir debate sobre la pena de muerte
En declaraciones públicas, Ada Zunino remarcó que “los delitos actualmente se volvieron más violentos, mucho más intrincados, más sádicos, más graves”, y desde ese diagnóstico defendió la idea de discutir la implementación de la pena de muerte como parte de un paquete más amplio de reformas.
La magistrada planteó que es momento de revisar el sistema de sanciones y de analizar un aumento generalizado de las condenas. Según explicó, su postura se basa en la evaluación de expedientes que pasaron por su juzgado y en la percepción de que el nivel de violencia no es el mismo que en décadas anteriores.
Zunino fue explícita al señalar: “Hay que agravar las penas y debatir sobre la pena de muerte”, frase con la que buscó instalar la discusión penal en la agenda pública y jurídica de Salta, sin detallar propuestas normativas concretas artículo por artículo.
Al referirse a ejemplos concretos, la jueza mencionó el caso de Marcelo Torrico como uno de los hechos que, según su criterio, se encuadran dentro de los delitos más graves tramitados en la provincia. Además, indicó que existen otros episodios “aún más aberrantes” que no llegaron a los medios, aunque precisó que “fueron debidamente sancionados” dentro del sistema judicial.
Cuestionamientos al actual Código Penal
En paralelo a su postura sobre la pena capital, Ada Zunino criticó la estructura normativa vigente al afirmar que actualmente se trabaja con un Código Penal “totalmente parchado”. Con esa expresión aludió a la acumulación de reformas parciales y modificaciones puntuales aprobadas a lo largo de los años.
Para la jueza, este mosaico de cambios sucesivos generó un esquema desordenado, que dificulta responder con claridad a los delitos que describió como más sádicos y complejos. Por eso, insistió en la necesidad de un “reordenamiento” legal que unifique criterios y actualice el marco punitivo.
Zunino sostuvo que las disposiciones actuales ya no se corresponden con la gravedad de muchos casos recientes. En su análisis, las penas previstas quedaron atrasadas frente al incremento de hechos que considera aberrantes, lo que refuerza su pedido de una revisión profunda del Código Penal a nivel nacional.
Delitos aberrantes y desfasaje entre penas y realidad
Al profundizar en su diagnóstico, la magistrada reiteró que hay causas que no tomaron estado público pero que, según describió, “son realmente escalofriantes”. Sobre esos expedientes, aclaró que atravesaron el proceso judicial correspondiente y recibieron condenas, aunque evitó brindar detalles concretos.
Finalmente, Zunino resumió su postura al señalar que, a su entender, “las penas quedaron atrás, porque antes los delitos no eran tan aberrantes como los de ahora”, en referencia al contraste entre el diseño original del Código Penal y la criminalidad que observa en la actualidad salteña.

