La abogada Agostina Páez, argentina oriunda de Santiago del Estero, consiguió en Brasil la autorización judicial para regresar a Argentina después de presentarse a la primera audiencia por una causa de racismo. El avance del expediente se conoció este martes y, según explicó ella misma al salir de la instancia, no irá a la cárcel, aunque deberá cumplir tareas comunitarias y pagar una compensación económica a las personas que la denunciaron. El monto de ese pago todavía no fue definido por la justicia brasileña.
La joven contó ante los medios que el permiso de salida del país quedó supeditado al cumplimiento de las condiciones fijadas en la audiencia. Una vez que complete esas obligaciones en Brasil, quedará habilitada para volver a Argentina y retomar su vida cotidiana. Sin embargo, su defensa aclaró que aún no hay una fecha exacta para ese regreso.
Desde su entorno legal remarcaron que el foco ahora está puesto en destrabar los trámites pendientes para que pueda abandonar Brasil cuanto antes, siempre dentro de lo que disponga el juzgado que lleva adelante la causa.
Agostina Páez pidió disculpas y aceptó hacer trabajo comunitario en Brasil
Durante la audiencia en Brasil, la abogada Agostina Páez reconoció los hechos, pidió disculpas y acordó hacer tareas comunitarias como parte de la salida judicial del caso. Según relató a la prensa, se dirigió directamente a las personas que la denunciaron por racismo y les expresó su arrepentimiento por los gestos y expresiones discriminatorias que motivaron la causa.
“Pedí perdón y aceptaron mis disculpas”, aseguró Páez frente a las cámaras al describir cómo se desarrolló la instancia. En ese mismo marco, explicó que el acuerdo incluye trabajo comunitario “para resarcir el daño”, requisito que debe cumplir para poder salir de Brasil y subirse a un vuelo rumbo a Argentina.
Además de esas tareas, el entendimiento alcanzado contempla una compensación económica en favor de las víctimas. No obstante, las partes indicaron que el valor de ese resarcimiento todavía no fue fijado por la justicia, por lo que resta una definición clave antes de que el proceso quede totalmente encaminado.
Su defensa indicó que la resolución adoptada impide que la causa termine en una condena de prisión efectiva, siempre y cuando la joven cumpla al pie de la letra las condiciones asumidas en el expediente.
Miedo, encierro y ganas de volver a su provincia en Argentina
Al hablar sobre su estado de ánimo, Páez reconoció que el alivio por no ir a la cárcel convive con la angustia por seguir en Brasil lejos de Argentina. “Me siento aliviada pero hasta que no esté en Argentina no voy a estar en paz”, sostuvo. También remarcó que su mayor deseo es regresar a su provincia: “Lo único que me importa es volver a Santiago, estar con mi gente”, señaló.
La joven recordó que las semanas previas a la audiencia las pasó en un departamento en Río de Janeiro, prácticamente sin salir. Contó que mantiene temor por las reacciones que generó el caso y que sigue recluida por razones de seguridad. “Voy a seguir encerrada porque sigo siendo amenazada”, afirmó al describir su situación actual en Brasil.
Al repasar cómo se siente después de la audiencia, Páez resumió su estado emocional con una frase breve: “Ponele que estoy entera”. Con esas palabras buscó graficar que, aunque la instancia judicial le dio cierto respiro, el proceso aún no terminó y continúa bajo presión mediática y social.
En paralelo, su equipo legal señaló que se mantienen en contacto permanente con las autoridades judiciales brasileñas para conocer los próximos pasos y saber cuándo quedará formalmente habilitada la salida del país rumbo a Argentina.
Reflexión sobre el caso y futuro profesional de la abogada
Al ser consultada por el trasfondo de la causa, la abogada Agostina Páez dijo que el episodio la hizo repensar el impacto de sus palabras y gestos. En diálogo con la prensa expresó: “Hay que interiorizarse y entender lo que sufrieron (los brasileños). No se habla de esto y es bueno que ahora se esté hablando”, en referencia a las consecuencias de las expresiones racistas que le atribuyen.
Respecto de su trabajo, adelantó que planea retomar la actividad profesional cuando pueda instalarse nuevamente en Argentina. Ante una pregunta puntual sobre su futuro laboral, fue clara: “Voy a continuar trabajando como abogada”, afirmó.
También le preguntaron si volvería a viajar a Brasil en otro contexto, sin el marco de un juicio. Páez respondió que no descarta regresar: “Obvio que volvería a Brasil, es un país que me gusta pero tengo miedo igual”, aclaró sobre la relación que mantiene con el lugar donde ocurrió el conflicto.
Desde la defensa confirmaron que todavía quedan por definirse el monto de la compensación económica y el día exacto en que podrá abandonar territorio brasileño. En ese sentido, su abogada explicó que el objetivo central de la estrategia jurídica es que Páez pueda regresar a Argentina lo antes posible, una vez completados los pasos exigidos por el tribunal.

